Revendores piden que se mantenga la subvención

Beni
La crisis por el abastecimiento y el costo de los carburantes ha tomado un nuevo matiz en Riberalta, Beni.
La Asociación de Revendedores de Combustible “18 de Julio”, una de las organizaciones con mayor presencia en Riberalta, ha emitido un pronunciamiento oficial dirigido al Gobierno Nacional exigiendo la continuidad de la subvención estatal a los combustibles. El gremio argumenta que esta medida no es solo una política económica, sino el único sostén que permite la subsistencia de cientos de familias benianas.
Según los representantes del sector, Riberalta carece de industrias o proyectos estatales que generen fuentes de trabajo dignas, lo que ha empujado a una gran parte de la población al comercio informal de hidrocarburos.
“Todos están acatando la ley, pero también pedimos que nos den un poquito de espacio y que sean conscientes que no hay fuentes de trabajo en Riberalta. Si quieren llegar a un acuerdo que nos ayuden, que abran opciones, que abran más fuentes de trabajo porque lamentablemente no hay otro trabajo aquí en Riberalta, por eso nosotros vamos a pelear por esta subvención”, dijo una representante de la asociación.
Ante la incertidumbre de los precios en los surtidores oficiales y el mercado negro, la asociación llevó a cabo un ampliado de emergencia la noche de este miércoles. En la reunión, se determinó autorregular el costo de venta al consumidor final para evitar la especulación desmedida que afecte a los mototaxistas y conductores locales.
La resolución del ampliado establece que el envase de dos litros (popularmente conocido como «Bimbo») se comercializará a 17 bolivianos, lo que fija el precio del litro de gasolina en 8,50 bolivianos. Los revendedores defienden que este monto es «económico y accesible», considerando los costos de transporte y los riesgos que asumen en la cadena de distribución minorista.
“Nosotros tuvimos una reunión y hemos quedado que el bimbo de gasolina de dos litros lo vamos a vender por 17 bolivianos, salido el litro a 8.50 bolivianos. Es un precio accesible para que la gente no se queje, nosotros vamos a ganar la misma cantidad de lo que vendíamos años atrás”, concluyó.