El asambleísta departamental afín al evismo, Sergio de la Zerda, afirmó que Bolivia se está convirtiendo en un narcoestado en el gobierno de Rodrigo Paz, haciendo referencia a los recientes hechos ilícitos con el caso de maletas y maderas de Chile, además de hechos de sangre que no solo se registraron en el trópico de Cochabamba.
Pero los evistas se olvidan de que en la gestión de Evo Morales sus jefes antidrogas fueron sindicados de narcos, pese a que la designación del director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) pasa por un ‘visto bueno’ del presidente Morales, quien negó haber intervenido en esas designaciones.
El primero fue el coronel René Sanabria, quien entre 2007 y 2009 fue director nacional de la Felcn y también hizo contrainteligencia dentro de la propia Policía. Era considerado un oficial intachable, pero, en 2011, fue detenido en Panamá acusado de transportar cocaína a Estados Unidos. Retornó al país en 2021 después de cumplir su condena en el país del Norte; está detenido en el penal de San Pedro.
Óscar Nina fue Comandante General de la Policía entre 2010 y 2011; después de dejar el cargo en 2015, fue detenido y sindicado de tener nexos con el cartel de droga de Sinaloa, México, del Chapo Guzmán, con quien presuntamente sostuvo un encuentro. En 2019 fue sentenciado a casi 8 años de cárcel por legitimación de ganancias ilícitas.
El tercer jefe policial del Gobierno de Evo Morales involucrado en delitos de narcotráfico fue el coronel Maximiliano Dávila, hoy preso en Estados Unidos y cuya extradición Morales cree que fue para llevarlo a él también a un penal en ese país.
Grupos que responden al expresidente y al actual mandatario estaban enfrentados, sin contar los cárteles brasileños, colombianos, mexicanos y peruanos que operan en el país.
El narcotráfico ha crecido en el gobierno de Luis Arce, y hasta posee pistas “clandestinas” con iluminación nocturna, por el intenso tráfico. Lo dice Carlos Romero, que fue ministro de gobierno de Evo Morales. Asegura Romero que el ministro que lo sustituye ahora en el cargo, Eduardo del Castillo, es narcotraficante, y que ha permitido que las avionetas capturadas durante su gestión estén ahora operando normalmente.
Luis Arce, entretanto, decidió llevar su rivalidad con Morales a la lucha contra el narcotráfico, comenzando por las campañas del gobierno para destruir las plantaciones ilegales de coca, que se concentran esta vez en el Chapare, territorio dominado por su mentor, que ahora es su enemigo.
Romero, que habla en nombre del sector de Morales, dice que la captura de fábricas de las que informa Del Castillo es falsa y busca proteger a narcos amigos del gobierno, porque no revela los nombres de los capturados, quizá para protegerlos.
Es decir que en este momento habría grupos de narcos de Morales y narcos de Arce, enfrentados, sin contar los cárteles brasileños, colombianos, mexicanos y peruanos que operan en Bolivia.