El candidato a la alcaldía de Quillacollo por la alianza “Soluciones con Todos”, Charles Becerra Sejas, corre el riesgo de ser inhabilitado. Por presentar su solvencia fiscal falsa, no renunciar al cargo de Notario de Fe Pública en los plazos establecidos por la ley electoral y contar con una sentencia de tres años de cárcel por el caso del Plan Maestro de Agua Potable y Alcantarillado.
Diferentes sectores políticos y sociales tildan al exalcalde Becerra de ser el “campeón de la mentira, demagogia y corrupción”, además de enfrentar denuncias de enriquecimiento ilícito en su corta gestión. Le recuerdan que en solo dos años y dos meses, la exautoridad logró amasar una fortuna de más de Bs 15 millones por concepto de coimas a empresas constructoras, urbanizaciones ilegales y compras irregulares.
Asimismo, rememoran que Becerra, en ese corto tiempo de gestión de 2012-2014, lo primero que hizo fue traicionar el voto del pueblo por Unidad Nueva Esperanza (UNE) para “pasarse” a las filas del Movimiento al Socialismo (MAS), tras un “seguimiento por más de seis meses al entonces presidente Evo Morales, a quien le imploró admitirle en su partido”.
En ese tiempo, Morales, al percatarse de una insistente persecución de Becerra, le convocó a La Paz para jurar al MAS en acto público. Por esa decisión personal, los dirigentes de UNE interpusieron proceso por el delito de transfugio político. Charles, es un tránsfuga comprobado, dijo por su parte, el exdirigente de la agrupación, Freddy Gonzales.
Asimismo, cuestionan las mentiras de Charles Becerra porque hasta hoy no explicó a los quillacolleños sobre su sentencia condenatoria de tres años en la cárcel San Pablo por el delito de incumplimiento de deberes en el caso del Plan Maestro de Agua Potable y Alcantarillado, que ocasionó un daño económico cercano a los Bs 100 millones.
Para salvarse de la sentencia de tres años, Becerra interpuso un recurso de “prescripción” de la pena cuando, según la Ley contra la Corrupción Marcelo Quiroga Santa Cruz, los delitos contra el Estado no prescriben, sino que se agravan. El Eje Noticias 2.0