Hace cuatro semanas, el domingo 4 de enero, fue la última vez que Evo Morales se mostró en público, en su radio Kawsachun Coca. Desde entonces solo ha publicado mensajes en sus redes sociales, pero no ha tenido apariciones públicas.
La radio ni siquiera dio una explicación oficial por la ausencia, mientras las versiones de que ha salido del país circulan insistentemente, en paralelo a menciones de que se encuentra con alguna enfermedad más o menos grave que le impide presentarse.
Morales dejó de mostrarse públicamente de manera paralela a la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro, ocurrida el 3 de enero de este año. El 4 de enero, el mismo día en el que Morales se presentó por última vez, se confirmó que el venezolano estaba detenido en una cárcel de Nueva York. La llegada de la DEA a Bolivia tampoco favoreció la sensación de seguridad del exmandatario boliviano.
Políticamente, y por la tradición de ser países que suelen dar refugio por razones políticas, se cree que Morales podría estar en México o Brasil. En ambos países gobiernan presidentes que tienen cercanía con Morales: Claudia Sheinbaum y Luiz Inácio Lula da Silva.