Familias y comerciantes agradecen a la Pachamama el martes de Ch´alla

Desde la madrugada, el estallido de los cuetillos anuncia en distintas regiones del país la llegada del tradicional Martes de Ch’alla, una de las jornadas más representativas del Carnaval boliviano, dedicada al agradecimiento a la Pachamama.

La tradición se vive principalmente en el entorno familiar. Padres, abuelos, hijos y nietos se reúnen alrededor de la k’oa, la mesa ritual que concentra los deseos del hogar, en un acto que refuerza la transmisión de costumbres ancestrales entre generaciones.

Desde tempranas horas, las familias cochabambinas adornan sus casas, negocios y vehículos con flores, serpentinas y ofrendas, manteniendo viva una tradición ancestral que se hereda de generación en generación.

Como cada gestión en las festividades de carnavales, se realizó el martes de Ch´alla tradicional, que es un símbolo de agradecimiento a la Madre Tierra por todo lo que les dejó en abundancia a lo largo del año. Esta tradición se realiza desde tempranas horas de la mañana con el resonar de los cuetillos y petardos, que sirven para ahuyentar a las malas energías.

Es muy tradicional que las familias cochalas se organicen para poder realizar los adornos con colorido en las puertas o fachadas de las casas o negocios. Entre las familias, las principales peticiones son que no les falte salud y que les vaya bien en sus actividades diarias.

COMPONENTES DE LA OFRENDA

Al momento de realizar las ofrendas a la Pachamama, no pueden faltar las serpentinas, confetis, vino, alcohol y las flores para poder atraer las buenas energías y abundancia para las familias paceñas.

Alcohol y Cerveza

Son dos componentes que no pueden faltar al momento de la Ch´alla. El alcohol que se rocía en las puertas de las casas para la Pachamama y la cerveza que sirve para acompañar en el compartimiento con la madre tierra.

La k’oa es entendida como un acto de reciprocidad espiritual: dar para recibir, agradecer para seguir caminando. Durante el Carnaval, especialmente en el Martes de Ch’alla, se cree que la Pachamama “se alimenta” de estas ofrendas cargadas de amor, respeto y gratitud.

Tradición

Las mesas incluyen misterios de azúcar con forma de casas, billetes, corazones, frutos o animales, además de hierbas aromáticas, dulces, miel, lanas de colores, pétalos de flores y bebidas como vino o singani. Cada objeto tiene un significado y representa un deseo profundo para la familia.

A estos elementos se suman componentes ancestrales como hojas de coca y fetos de llama, junto con incienso, mirra y licores, mostrando el sincretismo cultural que caracteriza este ritual. Es una mezcla de historia, espiritualidad y tradición que se mantiene viva de generación en generación.

No existen dos k’oas iguales. Algunas familias priorizan la salud, otras el trabajo, la estabilidad económica o la bendición del hogar. Cada mesa es única, porque nace del corazón y de las necesidades de quienes la ofrecen. Esta diversidad confirma que la k’oa no es solo un ritual, sino una expresión íntima de fe, esperanza y amor familiar. En ella se depositan sueños, agradecimientos y promesas para el futuro.

El momento más emotivo llega con la quema de la mesa en el brasero. Rodeados de sus seres queridos, los participantes rocían bebidas como símbolo de gratitud, en un acto conocido como ch’alla. El fuego y el humo se convierten en mensajeros de sus oraciones.

Mientras el humo se eleva, las familias guardan silencio, cierran los ojos o elevan palabras de agradecimiento. Es un instante de conexión profunda con la Madre Tierra y con sus propias raíces.

Finalmente, las cenizas son enterradas o cuidadas con respeto, cerrando el ritual. Así, el Martes de Ch’alla no solo celebra el Carnaval, sino también el valor de la fe, la unión familiar y la esperanza compartida.

MIÉRCOLES DE CENIZA

La Iglesia Católica inicia la Cuaresma con la celebración de la ceniza. Se trata de un tiempo litúrgico de 40 días que prepara a los fieles para la Semana Santa.

Se apaga el Carnaval y da paso al tiempo litúrgico de Cuaresma. Será este miércoles, 18 de enero, cuando el mundo católico celebre el Miércoles de Ceniza. Donde se tienen previstas celebraciones religiosas en la catedral principal de Cochabamba. En las parroquias delos distintos lugares, con los horarios se adaptan al ritmo de los feligreses.

El Miércoles de Ceniza es la celebración que da inicio a la Cuaresma. De acuerdo a la información ofrecida por el Arzobispado de Cochabamba, “la ceniza es un símbolo de conversión y compromiso con una vida más cercana a Dios”. Desde la Iglesia también se recomienda cumplir ese día una jornada de ayuno y abstinencia.

La ceniza que se coloca a los fieles se origina con la quema de los ramos utilizados el Domingo de Ramos del año anterior. Al colocar la ceniza a los fieles, el sacerdote puede recurrir a dos fórmulas estipuladas en la liturgia. “Conviértete y cree en el Evangelio”, la fórmula más extendida, o “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás”. Ambas expresiones tratan de recordar a los católicos que el destino final es el cielo.

El Papa Francisco, fallecido en 2025, recordó el significado del Miércoles de Ceniza: “La Cuaresma es un tiempo para creer, es decir, para recibir a Dios en nuestra vida y permitirle ‘poner su morada’ en nosotros. Ayunar significa liberar nuestra existencia de todo lo que estorba, incluso de la saturación de informaciones —verdaderas o falsas— y productos de consumo, para abrir las puertas de nuestro corazón a Aquel que viene a nosotros pobre de todo, pero «lleno de gracia y de verdad»: el Hijo de Dios Salvador”.

La imposición de las cenizas viene de una antigua tradición hebrea. Los judíos se cubrían con cenizas después de haber pecado o como preparación para algún acontecimiento señalado. Con esta práctica pretendían acercarse más a Dios a través del arrepentimiento. Así, las cenizas tienen sentido simbólico de muerte y caducidad, pero también de humildad y penitencia.

DOMINGO DE TENTACIÓN

El Domingo de Tentación, celebrado el primer domingo de Cuaresma, conmemora las tentaciones de Jesús en el desierto y marca el inicio de un tiempo de reflexión y abstinencia.

Significado religioso: Litúrgicamente, se recuerdan las tres tentaciones de Jesús por parte del demonio (pan, poder y soberbia) tras 40 días de ayuno, enfatizando la victoria de Cristo sobre el pecado y la renovación del compromiso con Dios.

Significado cultural en Bolivia: Es conocido popularmente como la fiesta donde se entierra al pepino, simbolizando el cierre del Carnaval y el retorno al orden, a menudo asociado con el cortejo entre jóvenes.

En este día se invita a la oración y la resistencia al mal, transformando la tentación en una oportunidad de fidelidad a Dios.