España
El Real Madrid pisa tierra firme en los octavos de final de la Champions League. No de la forma más bonita, pero lo consigue tras superar una eliminatoria ante el Benfica enfangada por la polémica de la ida y las trabas futbolísticas de la vuelta.
Sentenció Vinícius, que marcó por quinto partido seguido y refrendó su buen momento de forma. También bailó. El susto vino cuando el Benfica se adelantó en la primera parte, con gol de Rafa Silva, pero un tanto de Tchouaméni dos minutos después devolvió la calma.
Los blancos estarán este viernes en el sorteo de Champions, junto al Barça y al Atleti. Y tendrán dos posibles rivales en la siguiente ronda: el Sporting CP, o su clásico rival de las últimas temporadas en Europa, el City de Guardiola.
PARTIDO
El Real Madrid terminó el trabajo iniciado en Lisboa (victoria 1-0 en la ida) y con otro triunfo, por 2-1 ante el Benfica.
Fue con susto incluido, ya que las Águilas llegaron a igualar provisionalmente la eliminatoria al adelantarse en el 14’ con un tanto de Rafa Silva, antes de que el francés Aurélien Tchouaméni (16’) y el brasileño Vinícius Junior (80’) dieran la vuelta al marcador.
Benfica había sido precisamente el club que había enviado al Real Madrid a este playoff al ganarle 4-2 en la última jornada de la fase regular, un resultado logrado en un final de infarto y que permitió a los lusos alcanzar igualmente esta eliminatoria, que hace las veces en la práctica de unos dieciseisavos de final.
El azar había emparejado a ambos equipos después de la octava y última jornada, y en la ida de este cruce decidió un tanto de Vinícius, que denunció en este partido insultos de carácter racista del argentino Gianluca Prestianni, suspendido provisionalmente para este choque de vuelta en la capital española.
Gracias a esta victoria, el Real Madrid estará en el sorteo del viernes, donde conocerá su próximo adversario, que será el Manchester City inglés o bien otra formación de Lisboa, el Sporting.
Agencias.