Oruro
La ciudad de Oruro se encuentra sumida en la indignación tras conocerse la captura de un reconocido creador de contenido en redes sociales, quien es investigado por el presunto delito de violación agravada.
El acusado se identifica como «Norman Alexander» en la plataforma de TikTok, donde sube la mayor parte de su contenido.
El hecho ha cobrado una relevancia atroz al confirmarse que la víctima es su propio hijo, un pequeño de tan solo tres años de edad.
La intervención policial se produjo tras una denuncia formal presentada por la abuela del menor ante la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV). Según los informes preliminares, el tiktoker —cuya popularidad en redes sociales es notable en la región— mostró resistencia al momento de su captura, negándose inicialmente a descender de un vehículo para ser trasladado a dependencias policiales y prestar su declaración informativa.
Actualmente, el sujeto permanece bajo custodia policial en calidad de arrestado.
El avance del proceso judicial depende ahora de pruebas periciales determinantes.
La Fiscalía Especializada en Delitos en Razón de Género ha indicado que la imputación formal será presentada una vez que se reciban los resultados del examen psicológico y las evaluaciones forenses que la Defensoría de la Niñez y Adolescencia está realizando a la víctima.
Estos informes serán la base para que el Ministerio Público determine los riesgos procesales y solicite las medidas cautelares correspondientes.
REPUDIO CIUDADANO
EN REDES SOCIALES
La noticia ha provocado una ola de repudio masivo en las plataformas digitales donde el acusado solía publicar bastante contenido.
Usuarios y colectivos de protección infantil han exigido a las autoridades de Oruro la máxima transparencia en el proceso y una sanción ejemplar, subrayando la vulnerabilidad extrema de la víctima.
Mientras el caso continúa en etapa investigativa, las autoridades han ratificado su compromiso de actuar bajo los protocolos de protección al menor, asegurando que el seguimiento psicológico será prioritario para el bienestar del niño afectado por este execrable hecho.