Eduardo Mérida y la breve biografía de un “delincuente político”

El trabajo de investigación sobre la vida y hechos de Mérida aborda la historia política de Quillacollo y el periodo de mayor inestabilidad municipal de esta ciudad (2015-2020), que incluso ya fue objeto de estudio de los intelectuales cochabambinos Fernando Mayorga y Yuri Tórrez en 2012. Asimismo, abarca con profundidad los procesos, resultados y variaciones electorales en Quillacollo, considerado por todos como una “plaza política fuerte”.

TRÁNSFUGA POLÍTICO

Según una síntesis del libro biográfico de pronta circulación, con sus 54 años encima, Mérida transitó por varios partidos políticos y su sueño siempre fue ser alcalde, diputado, ministro de gobierno o gobernador de Cochabamba.

A sus 26 años inició su militancia en las filas del banzerismo, perteneciendo a la línea dura de Acción Democrática Nacionalista (ADN), influenciado por su lectura de “Mi lucha” de Hitler, un libro de cabecera, quizás el único que alcanzó a leer por su poca afición a la lectura, letras y cultura.

Mérida en el 2000 asumió el cargo de director de Impuestos Internos de Quillacollo, de donde salió por denuncias de corrupción. En 2001, a sus 31 años, fue subprefecto de Quillacollo cuando el cargo tenía peso político en las provincias.

ABOGADO PENDENCIERO

Del 2002 al 2009, durante siete años, atendió casos muy sensibles y publicitados por los medios de comunicación donde trabó buena amistad con periodistas de las redes televisivas (por ahora se mantiene sus nombres en reserva) que fueron sus “caseritos”, y quienes contribuyeron a proyectar un liderazgo social.

En ese lapso, Mérida continúa atendiendo los hechos de violencia más escandalosos, siendo de su preferencia los casos de violación, atracos, narcotráfico, asesinatos y otros que son difundidos por las redes televisivas ansiosas de primicias, consolidando las relaciones con sus caseritos reporteros a quienes pagaba por cada cobertura.

EL DÍA “D” DE MÉRIDA

Finalmente, llega el día “D” del abogado Eduardo Mérida Balderrama en 2015, quien al filo del cierre de inscripciones de las candidaturas para alcaldes del municipio de Quillacollo, y tras intentar infructuosamente ser candidato del MAS, de Unidos por Cochabamba (UNICO) y los Demócratas, se alquila la sigla del Frente para la Victoria (FPV). Con su nueva sigla, y tras dividir al MAS, logra imponerse a sus rivales. De no ser por la ayuda de diputados y senadores del MAS, algunos periodistas, en especial de Walter Gonzales Valdicia, vocales del Tribunal Electoral Departamental (TED), Mérida no habría jurado como autoridad edil.

ALIANZA CON EL MAS

A partir de su juramento como alcalde, sin presión alguna ni remordimiento, Mérida toma la decisión de acercarse al MAS y al expresidente Evo Morales Ayma, de quien logra seis proyectos de impacto social, educativo y urbano. Durante la campaña por el referendo del Sí y el No para la reelección de Evo Morales y Álvaro García Linera, el exalcalde Mérida, por decisión propia y ante la oposición de sus hombres de confianza, realiza campaña por el Sí. Mérida, a nombre de los 45 alcaldes masistas, convoca a la ciudadanía a votar por la reelección del expresidente Evo.

UNA VIDA TORCIDA

A la trayectoria de inmoralidad y delincuencia política del exalcalde y actual candidato a la Alcaldía de Quillacollo, Eduardo Mérida Balderrama, se suma su sinuosa vida pública y profesional comprometida en denuncias de violación sexual, conformación de consorcio de jueces, fiscales y policías, estafas múltiples, patrocinio infiel y más de 20 juicios por mala praxis legal. Por estos motivos de inmoralidad de dominio público, su santa esposa lo abandonó y presentó divorcio.

ABOGADO DE PILLOS

Durante el ejercicio de su escabrosa profesión, Mérida se especializó en atender a cogoteros, auteros, asesinos, violadores, atracadores y “pichicateros”, ganando los procesos gracias a la actuación de una red o consorcio de abogados, jueces, fiscales y policías, pero también a las coberturas noticiosas de sus íntimos “periodistas”.

ESTAFAS MÚLTIPLES

También, según el libro, el “prestigioso” abogado Mérida engañó y estafó a los adjudicatarios de la urbanización “Carmen Los Andes”, a quienes extorsionó dineros sin cumplir con sus promesas de otorgarles los títulos de sus terrenos.

*Este texto toma partes del reportaje realizado por la Agencia de Noticias REDPAÍS en 2022.