Inglaterra
Kieran Walton, que acababa de salir de la cárcel, fue en busca de su expareja embarazada con el fin de reavivar la relación: la mujer lo rechazó y el hombre de 35 años la golpeó, mordió y estranguló.
Según se conoció durante el juicio, la discusión se desató cuando Walton acusó a la mujer de haber estado con otros hombres durante su estadía en la cárcel, aunque todo se desbordó más tarde cuando ella le confesó que estaba grabando toda la violencia verbal que recibió.
Posteriormente, el agresor la empujó contra el sillón, le clavó los dientes en su espalda, le golpeó la cara y la dejó sin poder respirar algunos segundos. La mujer tenía 16 semanas de embarazo, sufrió cortes y moretones.
El agresor, que cuenta con 20 antecedentes penales y había sido encarcelado durante siete semanas por agredir a la misma mujer, admitió haber golpeado y estrangulado de manera intencional a su ex, y fue condenado por 21 meses.