Antonio Saravia propone a Paz la disolución inmediata de la COB

La Paz
En un movimiento que redefine la confrontación ideológica en Bolivia, el analista y líder del Partido Liberal, Antonio Saravia, ha puesto sobre la mesa una propuesta radical: la desaparición de la Central Obrera Boliviana (COB). La sugerencia, dirigida directamente al presidente Rodrigo Paz, no es un hecho aislado, sino la piedra angular de un plan de reforma estructural que busca desmantelar el modelo corporativista que rigió al país durante las últimas décadas.
Para Saravia, la COB ha dejado de ser un órgano de representación laboral para convertirse en un brazo político que asfixia el presupuesto estatal y bloquea la modernización económica. Bajo la premisa de «achicar el Estado para agrandar la nación», el economista sostiene que la obligatoriedad del sindicalismo y el poder de veto de la Central Obrera son incompatibles con un modelo de libre mercado que pretenda atraer inversión extranjera y frenar la inflación que azota al país.
La propuesta llega en un momento crítico. El gobierno de Paz, que asumió el mando con la promesa de rescatar las reservas internacionales y liberalizar la economía, enfrenta la presión de sectores que exigen medidas de «terapia de choque». Saravia argumenta que, sin la eliminación de estas estructuras de poder, cualquier intento de cerrar empresas públicas deficitarias o eliminar subvenciones a los combustibles se verá truncado por el sabotaje sindical.
Sin embargo, el planteamiento no está exento de polémica. Sectores opositores y analistas sociales advierten que intentar desaparecer a la COB por decreto podría desencadenar una ola de conflictividad civil sin precedentes. Argumentan que el enfoque debería centrarse en la reforma de la Ley General del Trabajo para fomentar la competitividad de las PYMES y reducir la carga tributaria, en lugar de una confrontación directa que ponga en riesgo la gobernabilidad de Paz.
El debate está en el aire: ¿Se atreverá el Ejecutivo a avanzar hacia una Bolivia sin sindicatos estatales potentes, o buscará un camino intermedio de reforma institucional?