Confesó que mató a golpes a su pareja y recibió la pena máxima

Alberto P. C. de 44 años de edad, confesó que en 2025 golpeó a su pareja Luly M. Z. de 34, hasta fracturarle la nariz y provocarle una hemorragia buconasal que obstruyó sus vías respiratorias. Ella perdió la vida ahogándose en su sangre. El hombre pidió someterse a un juicio abreviado y el Tribunal de Sentencia de Sacaba ordenó su reclusión por 30 años, sin derecho a indulto, en la cárcel de San Roque, en Sucre.
El feminicidio ocurrió la madrugada del 24 de febrero de 2025, cuando Luly, madre de cuatro hijos de 17,15, 9 y 2 años, había salido un día antes a visitar a sus familiares para ayudarles en un trabajo en la casa, en el distrito rural de Aguirre, municipio de Sacaba. Luego de terminar entre todos las tareas, compartieron bebidas alcohólicas. A las 20:00 Alberto llamó a Luly y ella le dijo dónde estaba y que demoraría, lo que enojó al chofer.
La mujer retornó a su casa a la 1:30 de la madrugada en estado de ebriedad. Alberto, en primera instancia, declaró que estaba tan ebria que se cayó dos veces y que luego tomó dos tabletas mientras le hablaba a su hijo pidiéndole disculpas porque se iría otro mundo. Según Alberto, llamó a la hija de su pareja y a una tía, que no solo vive cerca de la casa, sino que tiene un vehículo para poder auxiliar a Luly. La llevaron al hospital, pero allí llegó ya sin vida.
La teoría de Alberto, sin embargo, fue desechada durante la investigación por la evidencia científica. La autopsia de los restos de Luly confirmaron que las huellas de violencia en su cuerpo no eran de caídas sino de golpes. Además, en las uñas de las manos de ella se hallaron lesiones que prueban que intentó defenderse. Como causa de muerte, se confirmó “Anoxia anóxica por obstrucción de vías aéreas bajas por hemoaspiración y trauma nasobucal”. Es decir, se ahogó en la sangre que llenó su boca y nariz, tras la fractura de nariz.
El pasado lunes 13 de abril, en audiencia de juicio oral, Alberto admitió el feminicidio y solicitó someterse a un juicio abreviado. Sus abogados solicitaron que la pena fuese cumplida en la cárcel de San Roque de Sucre, debido a que él es oriundo de esa ciudad y solo tiene familiares allí.
Ahora el sujeto deberá permanecer al interior de dicho recinto penitenciario los próximos 30 años de su vida.