‘Wilster’ denuncia a una escuela por robarse la identidad del club

Cochabamba
Wilstermann atraviesa un nuevo capítulo de inestabilidad, esta vez centrado en la propiedad intelectual y el control de su identidad. La actual dirigencia del cuadro «Aviador» formalizó una denuncia contra una escuela de fútbol por utilizar el nombre, los colores y el escudo de la institución sin el consentimiento oficial del Directorio. Sin embargo, el caso tomó un giro inesperado que deja al descubierto la falta de coordinación administrativa que asfixia al club.
Lo que inicialmente se presentó como una defensa de la marca contra terceros, derivó en un conflicto interno. Según los reportes surgidos tras la denuncia, la escuela señalada presentó documentación que acredita una autorización previa. Dicho permiso habría sido otorgado por Marcelo Bergese, quien funge como gerente de la Sociedad Anónima (S.A.) vinculada a la institución. Esta contradicción expone una brecha profunda entre la dirigencia deportiva y la estructura empresarial de la S.A., evidenciando que se están tomando decisiones en paralelo sin un criterio unificado.
Este conflicto por las escuelas de fútbol se suma a un panorama desolador para el club. Wilstermann enfrenta una crisis financiera y legal, marcada por deudas millonarias y sanciones de la FIFA. Recientemente, el Tribunal Federal Suizo ratificó fallos del TAS que complican aún más su permanencia y estabilidad en la División Profesional.
Para la dirigencia, el control de las academias es vital, no solo por el prestigio, sino por la necesidad de centralizar ingresos económicos genuinos. Por su parte, los padres de familia y jóvenes alumnos de la escuela denunciada se encuentran en la incertidumbre, siendo víctimas colaterales de una pugna por el poder y la gestión de recursos.
a denuncia por el uso del nombre «Wilstermann» no es solo un trámite legal, sino un síntoma de la desorganización que impera en una de las instituciones más grandes del país, la cual lucha por sobrevivir mientras sus propias estructuras internas parecen jugar en contra.