Brasil
La justicia de Brasil enfrenta un caso de violencia sexual que ha conmocionado al sector salud. Marcelo Arantes e Silva, un ginecólogo que ejercía en el estado de Goiás, fue detenido este jueves bajo la acusación de haber abusado sexualmente de al menos 23 pacientes, informaron las autoridades locales este viernes.
La captura se produjo en la ciudad de Goiânia, y el médico ha sido trasladado a una prisión preventiva en Senador Canedo, mientras las autoridades profundizan en una investigación que no deja de sumar testimonios.
El modus operandi descrito por las víctimas revela un patrón de conducta depredadora amparada en la privacidad de las consultas. Según la Policía Civil, los abusos consistían en tocamientos inapropiados en los senos y los genitales, realizados frecuentemente sin el uso de guantes quirúrgicos. Además del contacto físico, la comisaria Amanda Menuci informó que el detenido sometía a las mujeres a violencia psicológica mediante comentarios de alto contenido sexual, preguntándoles incluso si sentían placer durante los supuestos exámenes médicos.
La estrategia de las autoridades ha sido clave para dimensionar el alcance del caso. Al divulgar el nombre y la fotografía del médico, la Policía buscó incentivar a que otras mujeres rompieran el silencio. El resultado fue inmediato: en tan solo una semana, la cifra de denunciantes ascendió de cinco a 23 víctimas. La primera denuncia formal data de 2017, lo que sugiere que el doctor mantuvo este comportamiento durante bastantes años.
Actualmente, el Ministerio Público ha presentado cargos por violación de persona vulnerable, un delito que en Brasil acarrea penas de entre 8 y 15 años de cárcel. Paralelamente, el Consejo Regional de Medicina de Goiás suspendió de inmediato su licencia profesional, inhabilitándolo para ejercer sus funciones como médico. Mientras la defensa del ginecólogo alega inocencia, el proceso judicial avanza como un caso emblemático sobre la seguridad de las mujeres en el entorno sanitario brasileño.