Existen 4 ratas por cada10 habitantes en “Sucre”

Sucre
La situación sanitaria en Sucre alcanzó un punto crítico que preocupa a las autoridades de salud. Según los últimos relevamientos del Sedes Chuquisaca, la densidad de roedores en el casco central creció notablemente, situándose actualmente en un promedio de 4 ratas por cada 10 habitantes. Este incremento obligó a la Dirección de Salud Ambiental a declarar una alerta y poner en marcha una campaña masiva de desratización que prioriza los espacios públicos, centros de abasto y nodos críticos de la infraestructura urbana, como el Hospital Santa Bárbara, donde recientemente se detectó una presencia inusual de estos animales. Franz Gómez, responsable del área, señaló que la proliferación se ve acelerada por la capacidad reproductiva de estos ejemplares, que pueden procrear camadas de hasta ocho crías en periodos cortos, lo que exige intervenciones químicas y biológicas de manera semestral para evitar desbordes sanitarios.
En el marco de estos operativos, el Sedes ha instruido el uso de compuestos que buscan la máxima eficacia sin comprometer la seguridad de la población ni la integridad del medioambiente. Se destaca el Biorat, un rodenticida biológico que infecta al roedor con una cepa de salmonela específica que no afecta a humanos ni a otros animales domésticos.
Este compuesto permite que el roedor infectado propague la bacteria dentro de su colonia, logrando la eliminación del grupo en 5 o 6 días. De forma complementaria, en zonas de alcantarillado y lugares alejados de la presencia humana, se utiliza el Klerat, un veneno parafinado que provoca la deshidratación del animal en menos de veinticuatro horas. La elección de estos insumos responde a una política que busca erradicar el uso de órganos fosforados, los cuales son sumamente peligrosos debido a su volatilidad y riesgo de intoxicación accidental por ingesta o inhalación. Las autoridades recalcan que la desratización debe ser acompañada por la corresponsabilidad ciudadana en el manejo de residuos y limpieza de escombros en domicilios particulares para que el impacto de la campaña sea duradero en toda la capital.