¡11 mil millones! El masivo desvío petrolero de Maduro en Venezuela

Venezuela
Una investigación de The New York Times, basada en documentos internos de PDVSA, reveló un esquema de corrupción donde empresas fantasma controladas por figuras cercanas a Nicolás Maduro desviaron 11.000 millones de dólares entre 2021 y 2022. Esta cifra equivale a la mitad de los ingresos petroleros del país en ese periodo. El perjuicio total entre 2019 y 2022 asciende a 13.000 millones de dólares tras la salida de 240 cargamentos de crudo sin que el Estado recibiera pago alguno, afectando gravemente las arcas públicas en una crisis humanitaria.
El operador central es Carlos Malpica Flores, extesorero nacional y sobrino de Cilia Flores, señalado como custodio de la fortuna de la familia Maduro. Malpica utilizó su acceso privilegiado para asignar contratos a compañías pantalla que exportaban crudo fuera de los canales formales. Estas operaciones «fuera de libros» violaron flagrantemente la ley venezolana, que otorga a PDVSA la custodia exclusiva de la riqueza petrolera, permitiendo que el patrimonio nacional fuera manejado de forma privada y discrecional por el entorno presidencial.
Un caso crítico es Hangzhou Energy, empresa registrada en China que en 2023 fue el segundo mayor exportador de crudo venezolano. Bajo la fachada de «ayuda humanitaria» imprecisa, vendió el 10% de las exportaciones nacionales. A diferencia de otros compradores, pagaba en bolívares al banco Bandes. En un contexto de hiperinflación, esto licuó el valor recibido por el Estado, mientras los beneficiarios obtenían utilidades millonarias al revender el petróleo en divisas, un esquema que despojó al país de recursos vitales de manera sistemática.
A pesar de la magnitud del desvío, la investigación destaca que los principales responsables no enfrentan cargos legales. Aunque el gobierno prometió mayor transparencia, los mecanismos de control fallaron.
Este sistema de desvío evidencia la profunda corrupción estructural que drena la principal industria de Venezuela y la dificultad de restaurar el control sobre los recursos energéticos nacionales.