La población exige Estado de Sitio ante los bloqueos

La Paz
¡No podemos seguir como rehenes en nuestro propio país! Con esta indignada premisa, un desesperado clamor popular recorre las principales ciudades de Bolivia. Tras 18 días consecutivos de un paro general indefinido convocado por la Central Obrera Boliviana (COB) y sectores campesinos radicales, la población civil comenzó a salir a las calles para exigir la declaración inmediata del Estado de Sitio (constitucionalmente denominado Estado de Excepción). Ciudadanos de a pie, juntas vecinales, gremiales y transportistas atrapados exigen que el gobierno de Rodrigo Paz aplique mano dura de manera inmediata y contundente para limpiar las carreteras interdepartamentales del país.
La indignación social escaló de forma dramática tras confirmarse el lamentable fallecimiento de personas atrapadas en los puntos de bloqueo, debido a que los manifestantes impidieron por la fuerza el paso de ambulancias y oxígeno medicinal. En los centros urbanos, la escasez de alimentos ya es crítica y el desabastecimiento total de combustible asfixia a los hogares, disparando los precios de la canasta básica. Ante la inacción de las autoridades policiales, la Asamblea de la Cruceñidad formalizó el pedido del Estado de Sitio para frenar los disturbios, que el pasado fin de semana incluyeron el saqueo de oficinas judiciales y agresiones sistemáticas al sistema de transporte de teleféricos en La Paz.
La tensión alcanzó su punto máximo con la llegada de una columna masiva de marchistas y grupos radicales afines a Evo Morales a la sede de Gobierno, donde se han reportado civiles portando armamento casero y dinamita. Ante este escenario de violencia extrema, el portavoz de la presidencia no descartó aplicar la medida de excepción. Mientras el Ejecutivo evalúa el alto costo político de sacar las Fuerzas Armadas a las carreteras nacionales bajo la restrictiva ley de 2020, la ciudadanía en las calles ya no pide mesas de diálogo: exige orden, transitabilidad inmediata y la intervención militar urgente para recuperar la seguridad y la estabilidad democrática de la nación.