‘Red de Marset’: Detectan 961vuelos de droga desde Bolivia

Paraguay
La Fiscalía de Paraguay formalizó la acusación contra Gianina García Troche, esposa del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, marcando un hito en el caso «A Ultranza Py». El requerimiento conclusivo, presentado por el fiscal Deny Pak, solicita elevar la causa a juicio oral y público. García Troche enfrenta cargos por lavado de activos y asociación criminal, con una expectativa de pena de hasta 15 años de prisión.
El expediente judicial desvela una colosal estructura transnacional que operó, entre 2020 y 2021, un puente aéreo ilegal con al menos 961 vuelos cargados de cocaína de alta pureza. Según la investigación, una facción criminal extranjera asentada en Bolivia abastecía la mercancía a los clanes de Marset y Miguel Ángel Insfrán, alias «Tío Rico». Las aeronaves, con matrícula boliviana, despegaban con una frecuencia promedio de dos viajes diarios y aterrizaban en pistas clandestinas de la Reserva Natural Cabrera-Timane, en el Chaco paraguayo. Tras descargar la droga, los aviones retornaban a suelo boliviano transportando millones de dólares y euros en efectivo para autofinanciar la logística y pagar a los proveedores.
La acusación vincula directamente a García Troche en el esquema financiero. La investigada constituyó empresas fachada, como el Grupo San Jorge S.A. (Total Cars), y utilizó identidades falsas para abrir cuentas bancarias. Mediante este mecanismo, la organización logró blanquear cerca de 200 millones de dólares provenientes del tráfico de sustancias ilícitas destinadas a Europa y África.
Este destape internacional asesta un duro golpe a la seguridad y al control del espacio aéreo en Bolivia. Las revelaciones coinciden con un escenario de alta fragilidad política y protestas internas para el gobierno del presidente boliviano Rodrigo Paz, cuyo gabinete ministerial se encuentra bajo intensa presión para responder por la vulnerabilidad de las fronteras y la soberanía nacional ante el crimen organizado. Paraguay cercó a la red de Marset; ahora Bolivia debe responder por su espacio aéreo vulnerable.