El hombre que el pasado sábado 30 de mayo fue prácticamente quemado vivo tras ser acusado del robo de un motorizado, terminó perdiendo la vida tras dos días de estar agonizando.
El trágico ataque se habría registrado en el municipio de Shinahota y posteriormente el hombre fue trasladado hasta un hospital en Villa Tunari, donde se encontraba luchando por su vida hasta la mañana de éste lunes.
Según el reporte policial del caso, el pasado sábado pobladores del municipio de Shinahota capturaron al hombre y lo acusaron de estar vinculado a un supuesto robo de vehículo, que aparentemente intentaba comercializar. El sospechoso fue reducido por una multitud enardecida, trasladado a una zona apartada y sometido a una brutal agresión. Posteriormente fue rociado con combustible y prendido fuego.
Los agresores lo abandonaron a un costado de la carretera creyéndolo muerto. Sin embargo, el hombre aún presentaba signos vitales y fue auxiliado por personas que lo trasladaron de emergencia a un centro médico del municipio de Villa Tunari.
Pese a encontrarse en estado crítico y tener por lo menos el 90% del cuerpo con quemaduras, el hombre luchó por su vida por aproximadamente dos días, hasta que no aguantó más.
La Policía confirmó que, tras el fallecimiento, la investigación pasó a ser tratada como un caso de asesinato. Los investigadores buscan identificar a las personas que participaron en el ataque, establecer el grado de responsabilidad de cada una y determinar las circunstancias exactas que derivaron en la muerte de la víctima.
Pese a que la víctima habría sido identificada, se conoce que hasta la tarde de éste lunes ningún familiar se acercó a reclamar el cuerpo, por lo que las autoridades policiales esperan que la familia pueda reconocerlo y brindarle una cristiana sepultura.
Éste caso se convierte en el cuarto de una semana sangrienta protagonizada por «linchamientos». Tan sólo días antes, tres hombres fueron acusados de robar un vehículo y fueron aprehendidos por la Policía en Pocoata (Potosí) y luego comunarios enardecidos rebasaron a la Policía, los sacaron de las celdas para golpearlos y quemarlos vivos.