La acusación de que el narcotráfico protege a Evo Morales proviene de fuertes denuncias de la oposición y de miembros del actual Gobierno de Bolivia, pero es rechazada enfáticamente por el exmandatario y sus seguidores.
Mientras los sectores críticos señalan que sus bastiones políticos concentran la mayor actividad ilícita del país, los movimientos sociales leales afirman que la defensa de Morales responde a motivaciones estrictamente políticas y sindicales.
La relación entre el Trópico de Cochabamba, el liderazgo de Evo Morales y el narcotráfico es un tema central y profundamente polarizado en la política boliviana.
El debate se divide principalmente en dos posturas.
1. Acusaciones de protección y vínculos con actividades ilícitas
Críticos, analistas y autoridades de gobierno señalan que el modelo sindical y de control territorial en el Chapare ha generado un «estado de excepción» donde el narcotráfico opera con impunidad. Se argumenta que las organizaciones sociales y los dirigentes del Trópico utilizan el blindaje político para proteger a Evo Morales y que, en ocasiones, intereses vinculados al narcotráfico se camuflan bajo la defensa de los cocaleros.
El gobierno actual ha advertido sobre la existencia de inmuebles utilizados para acopiar droga y secuestrar personas en la región, denunciando que las intervenciones policiales son rechazadas políticamente.
2. Postura de las organizaciones del Trópico y Evo Morales
Desde el Trópico de Cochabamba, Evo Morales y las federaciones de productores de coca rechazan categóricamente estas afirmaciones. Ellos sostienen que su movimiento no defiende el narcotráfico y argumentan que el estigma sobre su región responde a una persecución política y a intentos de desprestigiar la lucha sindical y a sus líderes. Argumentan que las acusaciones son utilizadas por gobiernos de turno para justificar intervenciones militares, allanamientos y el control de la zona cocalera.
El Gobierno boliviano ha manifestado que espera el intercambio de información con Estados Unidos respecto a investigaciones sobre presuntos nexos de Morales y su entorno con redes criminales externas.