La decisión de Mario Argollo de considerar establecer un diálogo entre la Central Obrera Boliviana (COB) y el Gobierno Nacional fue calificada como una “traición” por sectores interculturales afines a Evo Morales, que consideran que las bases movilizadas apostaban por la continuidad y masificación de las medidas de presión.
Desde el sector, señalaron que su organización no fue convocada a las reuniones previas en las que se definió solicitar el encuentro con el ejecutivo y cuestionaron que la determinación haya sido asumida sin el respaldo de todos los sectores que participaron en los bloqueos y protestas desarrollados en distintos departamentos del país.
En ese contexto, el dirigente intercultural evista, Aquilardo Caricari, criticó la actuación del máximo dirigente de la COB y sostuvo que varias organizaciones mantenían la intención de continuar con las movilizaciones.