Un escándalo sacude a la comunidad evangélica local tras presentarse una denuncia por estafa contra el pastor Valentín, de la Iglesia Ministerio Espíritu Santo Quechua, quien lleva 16 años al frente de la institución. La acusación fue realizada públicamente por el también pastor Ernesto Miranda, representante de la misma congregación.
Según las declaraciones de Miranda, el acusado se niega de manera sistemática a rendir cuentas sobre los ingresos de la iglesia central, los cuales oscilan entre los 25.000 y 40.000 bolivianos mensuales.
El núcleo de la denuncia radica en que los bienes inmuebles y terrenos adquiridos por la congregación —cuyo propósito original era la construcción de una radio y un canal de televisión propios— continúan registrados a nombre personal del pastor Valentín, en lugar de haber sido transferidos a la personalidad jurídica de la institución.
Los denunciantes señalaron que no es la primera vez que el pastor Valentín se ve envuelto en este tipo de polémicas, calificándolo como «reincidente» tras haber protagonizado un conflicto similar el año pasado en el departamento de Santa Cruz.
A pesar de la gravedad de la acusación financiera, el pastor Miranda quiso separar los actos del acusado de la doctrina de la iglesia, haciendo un llamado a la comunidad: «Nosotros, la fe, el evangelio es verdadero, Dios es verdadero, Dios hace milagros», enfatizó.