Al cumplirse un mes del macabro asesinado de Luana Tellez Rocha, una joven madre de 30 años de edad que murió salvajemente en manos de su pareja, activistas reclaman que hasta el día de hoy las autoridades pertinentes no puedan dar con el paradero del feminicida.
La víctima dejó en la orfandad a un niño pequeño de tan sólo 6 años de edad.
La representante del colectivo Mujeres de Fuego, Nivia Coca, que viene haciendo seguimiento al caso, denunció que hasta el día de hoy no se contaría con una imputación formal contra Leonardo Oliveira, sindicado como el principal sospechoso de su muerte.
«No contamos con una imputación formal, por tanto no existe un sello rojo, porque no se ha llevado a cabo tampoco una audiencia cautelar donde se lo ha declarado rebelde, lo que para nosotros es grave», declaró Coca.
La tarde del pasado 3 de febrero, Leonardo ingresó a un alojamiento de la zona norte donde había reservado una habitación por un día, junto a Luana. Al día siguiente, el encargado del lugar fue a tocar su puerta para recordarle que debía desocupar el lugar, pero nadie respondió; además, percibieron un olor muy fuerte que provenía del interior, por lo que ingresaron a la habitación y encontraron el cuerpo de la mujer envuelto en frazadas.
Luana había sido brutalmente golpeada por Leonardo, quien además le habría prácticamente destrozado el cráneo a patadas, para posteriormente taparla con una frazada y darse a la fuga.
La Fiscalía, la Policía y el equipo del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) se constituyeron al lugar, donde realizaron el levantamiento legal del cuerpo y procesaron la escena del crimen.
La Fiscalía identificó irregularidades en el registro del hostal, ya que la administración solo contaba con el nombre que el sospechoso proporcionó, pero no con una copia de su documento de identidad.
Ahora, tras un mes del macabro hecho, el feminicida sigue libre, mientras la familia llora a Luana.