Aceite de coco o de oliva: ¿cuál es la mejor opción para cuidar el corazón?

Agencias
La elección entre aceite de oliva y aceite de coco trasciende el simple gusto o las tendencias gastronómicas y puede tener un impacto directo en la salud cardiovascular.
En un contexto donde crece la preocupación por una alimentación equilibrada y abundan las recomendaciones en redes sociales, seleccionar el aceite adecuado exige información clara y confiable.
Especialistas de la Cleveland Clinic han comparado ambos aceites, desmitificando creencias populares y estableciendo pautas precisas para comprender cómo influyen sus componentes en el organismo.
Desde su aporte calórico hasta el efecto de sus grasas sobre el colesterol y la presión arterial, conocer las diferencias entre estos aceites permite tomar decisiones informadas en la cocina y cuidar el corazón, evitando modas pasajeras y conservando el placer de una buena alimentación.
PERFIL NUTRICIONAL
DE LOS ACEITES
Según la Cleveland Clinic, dirigida por la dietista registrada Kate Patton, tanto el aceite de oliva como el aceite de coco presentan perfiles nutricionales similares en cuanto a calorías y contenido graso. Cada cucharada aporta aproximadamente 120 calorías y 14 gramos de grasa.
Sin embargo, la diferencia fundamental reside en el tipo de grasa predominante en cada uno.
El aceite de oliva se caracteriza por su alto contenido de grasas insaturadas, consideradas beneficiosas para el corazón, mientras que el aceite de coco contiene principalmente grasas saturadas, asociadas a mayores riesgos cardiovasculares.
La calidad de la grasa es determinante, explicó Patton. El aceite de oliva, pilar de la dieta mediterránea, ofrece casi exclusivamente grasas insaturadas, que lo convierten en una opción saludable para el corazón.
Por su parte, el aceite de coco incluye triglicéridos de cadena media, pero su predominio de grasas saturadas exige precaución, debido al posible impacto negativo sobre la salud cardiovascular.
IMPACTO DE LAS GRASAS
EN EL CORAZÓN
Estudios citados por Cleveland Clinic indican que las grasas insaturadas ayudan a reducir la inflamación, disminuir el colesterol LDL y estabilizar la presión arterial.
Por el contrario, las grasas saturadas tienden a elevar el colesterol LDL, lo que incrementa el riesgo de enfermedades cardíacas.
Sustituir las grasas saturadas por insaturadas resulta una medida eficaz para proteger el sistema cardiovascular.
No es necesario eliminar completamente las grasas saturadas de la dieta, pero resulta conveniente priorizar el consumo de grasas insaturadas siempre que sea posible, señaló Patton.
Los expertos recomiendan que las grasas representen entre el 25% y el 35% de las calorías diarias, privilegiando las insaturadas.
En resumen, ambos aceites son muy buenos y recomendables, ya que se consideran mucho más saludables que el aceite comercial, pero especialistas destacan al aceite de oliva como la opción más saludable, por su alto contenido de grasas insaturadas beneficiosas para cuidar la salud del corazón.