La comercialización y uso de espumas de dudosa procedencia durante las celebraciones encendió la alerta en centros médicos de la ciudad. Una madre de familia, en contacto con IN NOTICIAS, alertó que llevó a su hijo a emergencias luego de que presentara una fuerte irritación ocular tras jugar con espuma de carnaval. En un centro médico le informaron que no es un caso aislado: varios menores y jóvenes llegaron con síntomas similares en las últimas horas.
El diagnóstico fue conjuntivitis química, una inflamación ocular provocada por contacto con sustancias irritantes. Entre los síntomas más frecuentes están el ardor intenso, picazón, enrojecimiento, lagrimeo constante, dolor, sensación de arenilla en los ojos, inflamación de párpados y sensibilidad a la luz. En casos más severos puede haber visión borrosa temporal.
Madres de familia reportaron que las molestias comenzaron casi de inmediato tras la exposición a espumas de dudosa procedencia, conocidas popularmente como “espumas truchas”, que no contarían con registro sanitario ni control de calidad.