Agencias
El desayuno marca el inicio de la jornada y determina la energía disponible para las actividades cotidianas. Las decisiones sobre qué alimentos incorporar en esta comida pueden impactar la nutrición y el bienestar. La advertencia de un médico especializado en salud genera debate sobre las opciones más frecuentes en las mesas de la mañana.
El profesional identificó tres productos que suelen verse como saludables, pero que podrían perjudicar la energía y la saciedad tras su consumo. Muchos los consideran aliados para una rutina activa, aunque la evidencia médica muestra efectos distintos sobre el organismo.
CEREALES «FITNESS»
De acuerdo con el médico David Céspedes, los cereales matinales etiquetados como “fitness” aparecen como una opción saludable, pero la realidad nutricional es distinta. Según Céspedes, estos productos contienen altos niveles de azúcares y harinas refinadas. En la mayoría de los casos, la proporción de azúcar supera el 20%, lo que los convierte en un alimento poco recomendable para el desayuno.
El especialista explicó que estos cereales suelen incluir jarabes y otros ingredientes que afectan la energía disponible durante la mañana.
La fibra que prometen en sus envases, en realidad, queda opacada por la cantidad de azúcar. Esto provoca un rápido aumento de glucosa en sangre y una posterior caída, lo que genera sensación de fatiga en poco tiempo.
BARRAS DE PROTEÍNA
A la par de los cereales, Céspedes desaconseja el consumo de barras de cereal o de proteína. Muchos consideran estas barras como una solución práctica para quienes desayunan fuera de casa o necesitan comer algo rápido. Sin embargo, contienen ingredientes que pueden alterar la microbiota intestinal y no ofrecen los beneficios esperados en términos de saciedad.
Según Céspedes, las barras de cereal o de proteína poseen jarabe de glucosa, grasas vegetales de baja calidad y poliois. Estos componentes pueden afectar el equilibrio intestinal, generar molestias como hinchazón y gases, y no aportan un perfil nutricional favorable. Además, la proteína de estas barras suele provenir de suero de leche económico, lo que no garantiza el aporte necesario para comenzar el día con energía.
El médico subrayó que estos productos no solo carecen de nutrientes clave, sino que también pueden dejar sensación de hambre poco después de su ingesta.
La falta de fibra y la baja calidad de sus ingredientes hacen que no resulten adecuados para el desayuno, a pesar de su popularidad entre quienes buscan practicidad.
DONAS O ROSQUILLAS
La tercera advertencia de Céspedes recae sobre las donas, conocidas también como “rosquillas dulces” en algunas regiones. Estas piezas de pastelería ofrecen escasos nutrientes y fibra.
Su consumo temprano en la jornada no promueve la saciedad y puede llevar a un aumento del apetito antes del mediodía.
La mejor opción para el desayuno incluye proteínas y grasas vegetales de calidad. Céspedes sostuvo un aguacate y una caja de huevos como ejemplo de alimentos recomendados para iniciar el día.