La crueldad hacia los animales alcanzó una nueva dimensión en el municipio de Colcapirhua, cuando tres canes fueron arrojados al canal de riego Duralit, en un acto atroz de abandono.
La acción se realizó con la intención de ahogarlos, arrojándolos dentro de un saquillo que los mantenía atrapados mientras el caudal del río aumentaba, arrastrándolos sin piedad. Sin embargo, la solidaridad de los vecinos y la intervención de los trabajadores de la Empresa de Hormigón evitaron que esta tragedia terminara en un desenlace fatal.
Los vecinos, al escuchar los desgarradores aullidos provenientes del canal, reaccionaron rápidamente al percatarse de la situación. Fue gracias a su rápida intervención que se pudo salvar a los animales, quienes luchaban por salir de las aguas mientras eran arrastrados por la corriente.
Con escaleras y gran esfuerzo, lograron sacar a los perros de las aguas turbulentas. En el lugar, el equipo de Zoonosis también se hizo presente para brindar atención inmediata a los canes. La perrita hembra, que parecía estar muy afectada, fue diagnosticada con cáncer, mientras que el macho fue encontrado con una infección.
Ambos animales recibieron inyecciones y fueron sometidos a una evaluación médica que duraría 72 horas para determinar la extensión de sus heridas. El perrito macho, bautizado como Winston en honor a la película «Naúfrago», se convirtió en un símbolo de la lucha por la vida.
«Pedimos ayuda para cubrir los gastos médicos de la perrita, que necesitará cuidados especiales», solicitó uno de los trabajadores. Sin embargo, no todo fue positivo en esta historia. Un tercer perro, un salchicha negro, escapó tras ser rescatado, huyendo despavorido ante el trauma sufrido.