Bolivia
El reconocido humorista boliviano David Santalla, de 86 años, falleció este sábado a las 15:20 tras atravesar un delicado estado de salud debido al cáncer mientras permanecía internado en el Instituto Chuquisaqueño de Oncología, en Sucre.
En las horas previas, su condición se había agravado y el personal médico activó el denominado Código Lila, un protocolo que se aplica cuando un paciente atraviesa una fase crítica y requiere acompañamiento integral en la etapa final de la vida.
El Instituto Chuquisaqueño de Oncología (ICO), a través de su director Jorge Tango, confirmó este sábado el deceso de David Santalla.
«Hace unos minutos, este paciente, este icono nacional nos ha dejado», señaló el director de este centro, Jorge Tango, en contacto con los medios de comunicación, pasadas las 15:30.
“Aquí estoy David, como te lo prometí y como se lo prometí a Dios, aquí estoy…”, fue el mensaje que publicó horas antes Sandra Saavedra, esposa del humorista.
Posteriormente, también invitó a los seguidores del artista a llamarlo para que pudiera escucharlos. “Siempre me dijo: no quiero que me olviden”, escribió.
La presidenta de la Asociación Nacional de Pacientes Oncológicos, Edmy Zeballos, había informado que la situación del artista era muy delicada. Según explicó, Santalla se encontraba en una fase paliativa, en la que los cuidados médicos estaban centrados en su bienestar y contención.
Con su partida, Bolivia pierde a una de las figuras más representativas del humor, el teatro y la televisión nacional, recordado por personajes que marcaron a varias generaciones.
Santalla nació el 16 de agosto de 1939 en la ciudad de La Paz. En los últimos años, el actor enfrentó una dura batalla contra el cáncer. En 2022 anunció que la enfermedad entró en remisión y volvió a presentarse en el teatro, además de retomar proyectos artísticos y personales. En 2023, a sus más de 80 años, continuó activo y seguía escribiendo nuevas obras y desarrollando un emprendimiento familiar sobre la venta de panetones, con el optimismo que lo caracterizó durante su vida pública.
También participó en la película Mi Socio 2.0, donde tuvo un papel breve pero significativo que fue celebrado por sus seguidores.
“En la película Mi Socio 2.0, aunque me dieron un papel reducido, ver el camión me trajo muchos recuerdos, emociones y promesas. Era un papel pequeño, pero no hay papel grande ni chico si actúas con amor”, manifestó en una entrevista anterior.
Santalla, el máximo referente del teatro y el cine nacional y que dio vida a la identidad boliviana a través del humor y la sátira, deja un vacío que une a todo el país en un solo sentimiento de duelo.
Con más de 60 años de trayectoria, Santalla no solo fue un actor, fue un espejo de nuestra sociedad. Desde su papel protagónico en la histórica película “Chuquiago” hasta la creación de personajes inolvidables como la pícara Salustiana, el tierno Toribio o el cascarrabias Don Enredoncio. En sus últimos años, el maestro se convirtió además en un símbolo de lucha y resiliencia, enfrentando una dura batalla por su salud sin perder nunca la fe ni el ingenio.
Deja un legado de 50 obras de teatro y una escuela de comedia que marcó a generaciones de bolivianos.
El telón se cierra para el hombre, pero la leyenda de David Santalla apenas comienza. Sus personajes seguirán vivos en cada carcajada y en la memoria de un pueblo que hoy lo despide con un aplauso eterno.
Agencias.