Cochabamba
El proyecto de reconstrucción de Jorge Wilstermann sufrió un giro inesperado este miércoles. Lo que comenzó como un permiso temporal por temas familiares terminó en una ruptura definitiva: Daniel Brizuela dejó de ser el director técnico del rojo, obligando a la dirigencia a activar un plan de contingencia inmediato.
La incertidumbre rodeaba al complejo de la laguna Alalay desde hace diez días, cuando Brizuela solicitó una licencia especial para viajar a su natal Argentina. Aunque inicialmente se esperaba su retorno para inicios de esta semana, las comunicaciones entre el estratega y la dirigencia se volvieron intermitentes, hasta que finalmente el técnico presentó su dimisión irrevocable por motivos estrictamente personales.
Brizuela, quien llegó en enero de 2026 con la misión crítica de devolver a Wilstermann a la División Profesional tras el traumático descenso de la pasada temporada, apenas pudo completar un mes de trabajo de campo. Su salida deja un vacío en la planificación de la «Operación Retorno», justo cuando el equipo intensifica su preparación para el torneo de la Asociación de Fútbol Cochabamba (AFC).
EDWARD ZENTENO
Sin tiempo para lamentos y con la presión de una hinchada que exige resultados inmediatos, el presidente Omar Mustafá confirmó que no se buscará un técnico extranjero por el momento. La responsabilidad recaerá sobre un hombre que conoce cada rincón de la institución: Edward Zenteno.
El histórico exdefensor, que ya venía trabajando como parte del cuerpo técnico de Brizuela, asumió las funciones de primer entrenador este mismo miércoles. Zenteno no estará solo; contará con el apoyo de figuras de confianza del club para intentar mantener la cohesión de un plantel que mezcla jóvenes promesas de las inferiores con algunos experimentados que decidieron quedarse para pelear el ascenso.
La salida de Brizuela genera interrogantes sobre la continuidad de algunos refuerzos que llegaron bajo su recomendación.