Tras casi dos años de uno de los hechos más macabros suscitados en nuestro departamento, la justicia decidió sentenciar con la pena máxima a Osmar Negretti Quiruchi tras ser hallado culpable de descuartizar a su esposa y botar los restos en diferentes zonas del municipio de Sacaba.
Según las investigaciones del caso, Nelly Villarroel Huanca, una joven madre de 28 años de edad, fue denunciada como desaparecida el pasado 12 de marzo del año 2024, cuando la familia dejó de tener contacto con ella.
La hermana de la joven declaró que había recibido un mensaje del celular de Nelly, quien le aseguraba que estaba cansada y que había decidido separarse de su esposo y que además estaba rumbo al vecino país de Chile. Le decía que dejaba a su hijita con su papá, pero le encargaba que la cuide, que la ayude a hacer sus tareas.
Sin embargo, éste mensaje no convenció a su hermana puesto que ella sabía que Nelly jamás dejaría sola a su pequeña hija, por lo que decidió realizar la denuncia sobre su desaparición.
Las investigaciones posteriores le darían la razón ya que revelaron que el celular de Nelly nunca salió de Sacaba y menos que se encontraba en la frontera con Chile. Además se comprobó que las redes sociales de Nelly habían sido abiertas desde el celular de su esposo, esto sumado a que el hombre no mostraba ni un poco de preocupación por su desaparición.
El 24 de marzo de 2024, la Policía encontró una cabeza de mujer en la laguna de San Isidro, en Sacaba. La odontóloga de Nelly confirmó que se trataba de la joven, pues ella le estaba haciendo un tratamiento de ortodoncia y le había tomado radiografías de la dentadura que coincidían perfectamente. Además, tenía los brackets que ella le había colocado. Pese a la intensa búsqueda de las otras partes del cadáver, no se halló ninguna más. Las pericias forenses establecieron que Nelly Villarroel fue estrangulada, por lo que tras examinar cada una de las pruebas, la Justicia halló culpable a Osmar Negretti y decidió sentenciarlo a 30 años de reclusión en el penal de máxima seguridad de El Abra, sin derecho a indulto.
Mientras la familia de Nelly de alguna forma siente que se hizo justicia luego de 2 años.