Agencias
Un 25 % de personas a nivel mundial muere a causa de ataques cardíacos. Conoce estas 10 señales que te advierten un mes antes de padecer un infarto. Solo en un año, en Estados Unidos, mueren un 25% de personas con ataques cardíacos, superando incluso a los que son víctimas de cualquier tipo de cáncer.
Hay tres principales causas de ataques cardíacos: entre ellas, presión arterial alta, colesterol alto y tabaquismo.
Además de la diabetes, el sobrepeso, la mala alimentación, la inactividad física y el consumo excesivo de alcohol, que son otras cinco condiciones que se añaden al riesgo de sufrir un ataque al corazón.
Antes de tener un ataque cardiaco, se pueden presentar estos síntomas:
- MOLESTIA EN EL PECHO. Es el que resulta más frecuente; sin embargo, se presenta en diferentes formas. Algunas personas sienten una presión en el pecho; otras, en cambio, sienten como si les ardiera o les dieran pellizcos. La sensación de molestia se presenta estando en reposo o ejecutando algún tipo de actividad física.
- SENSACIÓN DE CANSANCIO. Se hace presente sin que exista una razón para el agotamiento; esto es debido a que el corazón tiene que trabajar más duro cuando las arterias comienzan a cerrarse, y puede hacer que tareas simples se sientan agotadoras. Puede provocar sueño, llevando a la persona a dormir de manera constante.
- SÍNTOMAS DE RESFRÍOS DURANTE MUCHO TIEMPO. Aunque parezca inocuo, no lo es tanto ya que es una evidente manifestación de insuficiencia cardíaca, esto a causa de que el corazón debe luchar más para hacer llegar la sangre a todo el cuerpo. En esto, es posible que la sangre se filtre de nuevo en los pulmones. Si además de los síntomas persistentes de resfriado hay mucosidad de color blanco o rosa cuando se tose, pues tómalo como subproducto de la fuga de sangre.
- HINCHAZÓN. Cuando el corazón se encuentra luchando por bombear sangre al cuerpo, las venas pueden comenzar a inflamarse, causando así un efecto de distensión. De esta manera se empiezan a hinchar los pies, tobillos y las piernas, pues están más distantes del corazón. También es posible que se presente cianosis periférica, que es un tinte azul visto en los labios o extremidades.
- MAREOS Y SUDOR FRÍO.
Estando el corazón tan débil, lo más lógico es que su fuerza no sea la necesaria para que llegue al cerebro el suministro adecuado de oxígeno; por lo tanto, se presentan mareos, pérdida de conocimiento e incluso sudoración fría, todos asociados a un paro cardiaco. - FALTA DE ALIENTO. Al trabajar el corazón y los pulmones de manera unificada, el corazón comienza a funcionar mal y afecta a los pulmones, pues estos no reciben la cantidad de oxígeno que necesitan, lo que provoca dificultad para respirar.
- DOLOR EN EL PECHO Y EN EL BRAZO. Quizás sea uno de los síntomas más evidentes de un inminente ataque cardiaco. Cuando el dolor se hace presente, lo más importante es que la persona conserve la calma; si el dolor desaparece tan rápido como se manifestó, lo más apropiado es que se acuda al médico de inmediato.
- DEBILIDAD SEVERA. Semanas antes de un ataque al corazón, algunas personas advierten debilidad severa e inexplicable. Al punto de no poder sostener un trozo de papel o un lápiz entre sus dedos, sí, como si no tuviera fuerza alguna en su cuerpo.
- PULSO RÁPIDO.
Aunque algunos médicos no le dan mucha importancia, tú sí deberías dársela si además de las pulsaciones, tienes mareos, debilidad, hinchazón y todas las otras señales presentes en tu organismo, ya que puede ser evidencia de un ataque cardíaco, insuficiencia cardíaca o de arritmia. - TOS. La tos persistente puede llegar a ser un síntoma de insuficiencia cardiaca, consecuencia de la acumulación de líquido en los pulmones. En algunos casos, las personas con problemas cardíacos tosen flema sanguinolenta.
Si has experimentado muchos o todos estos síntomas en conjunto, lo mejor es que acudas a tu médico de cabecera y descartes problemas del corazón antes de padecer un infarto.