En España logran el primer trasplante de cara con donante de una eutanasia

Agencias
Un equipo formado por un centenar de profesionales del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona ha llevado a cabo el primer trasplante parcial de cara del mundo con una donante que recibió la eutanasia y que decidió hacer esta acción solidaria antes de morir.
Así lo anunció este lunes el hospital barcelonés en una rueda de prensa en la que estaba la receptora, Carme, quien sufrió una infección que provocó la muerte de células y tejidos de la cara.
Donante y receptor del trasplante de cara deben compartir sexo y grupo sanguíneo, y presentar unas medidas antropométricas de la cabeza semejantes.
«El hecho de tener una donante que recibió la eutanasia nos permitió la planificación en 3D tanto de la paciente como de la donante, cosa que facilitó el trabajo», explicó el jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados del hospital barcelonés, Joan-Pere Barret.
Este hospital público, referente en Cataluña y en el resto de España, apuesta por la investigación y la innovación aplicadas a la asistencia clínica. Cuenta con 11.000 profesionales y tiene en marcha 92 grupos de investigación y 1.377 ensayos clínicos activos, según datos del centro en su página web.
ANTECEDENTES
Una infección bacteriana desfiguró el rostro de Carme. El microbio se expandió por el tejido facial y le provocó una gravísima necrosis que le destrozó la cara. “No podía comer porque mi boca no se abría, me faltaba medio trozo de nariz y no respiraba bien; físicamente era bastante desagradable y no podía hacer vida normal para nada”, cuenta.
Su vida se paró, todo se oscureció. Dejó, incluso, de salir de casa. Pero hace cuatro meses, apareció “un rayo de luz”, relata: fue el complejísimo e insólito trasplante de cara que le practicaron en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona para devolverle esa funcionalidad facial perdida.
En el mundo, apenas se han realizado medio centenar de intervenciones de este tipo (seis en España), pero el de Carme, que pide figurar sin apellido, es especialmente inaudito: es el primer trasplante de cara que se hace en el globo a partir de una donante que recibió la eutanasia.
Según ha explicado el equipo médico del hospital barcelonés este lunes, la donante, que tenía concedida la eutanasia, no solo había decidido dar sus órganos y tejidos, sino que había ofrecido también donar su cara.
«La donante quería saber si su cara era válida y podía donar. Fue la expresión máxima de amor y generosidad hacia los demás», señaló Barret.
Este nuevo caso vuelve a poner el foco en una intervención llena de particularidades y en la que participan un centenar de profesionales de diversas disciplinas médicas, desde la cirugía plástica hasta la inmunología o la psiquiatría.
Se trasplanta piel, tejido adiposo, nervios periféricos, músculos faciales y huesos de la cara.
Todo, a través de técnicas de microcirugía vasculonerviosa —nervios y vasos sanguíneos tienen que estar bien reconectados— para garantizar la máxima funcionalidad del rostro, pero también para dar a esa cara expresividad y sensibilidad.