Una mujer que trabaja hace 16 años como enfermera en un hospital de Inglaterra reveló cómo ayuda a morir a los pacientes con coronavirus que dejan de dar señales de recuperación.
Juanita Nittla trabaja en el Servicio Nacional de Salud de Gran Bretaña y está especializada en cuidados intensivos.Durante esta pandemia, le tocó cumplir con uno de los trabajos más difíciles realizados durante su larga carrera.
La enfermera atiende a infectados con coronavirus en el Hospital Universitario Royal Free, en el distrito Camden de Londres, Inglaterra, y allí ayuda a morir a pacientes que no muestran señales de recuperación.
«Apago el respirador y ayudo a los pacientes a morir en paz. Es la parte más traumática del labor diario. Desconectar el respirador artificial es parte de mi trabajo. Es algo muy doloroso a nivel emocional. A veces siento que soy responsable de la muerte de esa persona», asegura la profesional, nacida hace 42 años en India.
«Es triste ver morir a alguien sólo. Tengo pesadillas, me cuesta dormir, me preocupa contagiarme. Todos estamos muy asustados», agregó.
La mujer está al frente del plantel de 175 enfermeros que trabajan junto a ella en el sector de cuidados intensivos. En promedio, cada uno de ellos se ocupa del cuidado de tres internados por coronavirus. Sin embargo, el número se amplía a medida que pasa el tiempo.