Enfrentamiento en COMTECO, entre trabajadores y socios

En Cochabamba, socios y grupos movilizados protestan por presuntas irregularidades, falta de transparencia y disputas por el control de la cooperativa. Las tensiones escalaron a marchas, enfrentamientos y toma de oficinas, generando preocupación entre trabajadores y usuarios. El conflicto viene de problemas legales no resueltos desde hace años. Mientras tanto, la ciudad sigue atenta ante cualquier impacto en el servicio de telecomunicaciones.

En horas de la tarde, en el frontis del edificio COMTECO, la cooperativa de teléfonos de Cochabamba, se enfrentaron dos sectores: tanto los socios que están ya varios días realizando una vigilia exigiendo la cesación de algunas autoridades y algunos trabajadores.

Aparentemente, llegó otro sector a las instalaciones que se instaló reclamando que abandonen el lugar donde empezaron a arrojarse piedras, botellas e incluso sillas que se rompieron. Tras los hechos de enfrentamientos, llegó la policía a las puertas de COMTECO para evitar que el enfrentamiento aumente las agresiones.

En medio del conflicto por la toma de las oficinas de COMTECO, el sindicato de trabajadores manifestó que un grupo de personas habría ingresado de forma ilegal a las instalaciones, impidiendo el normal desarrollo de sus funciones desde el día lunes pasado.

Según su dirigencia, esta situación estaría vulnerando el derecho al trabajo de más de 700 funcionarios y habría dejado al menos nueve personas agredidas. Asimismo, señalaron que no se oponen a auditorías ni investigaciones, pero cuestionan la forma violenta en la que se estarían llevando adelante estas acciones.

Socios de COMTECO denunciaron un ingreso violento a las instalaciones de la cooperativa este martes por la mañana, luego de que trabajadores retomaran el edificio que había sido “tomado” por los socios desde el pasado 15 de marzo.

Aseguran que se registraron personas heridas, incluso de la tercera edad, y destrozos en el interior. La vigilia, que ya lleva seis meses, continúa como medida de presión para exigir auditorías y esclarecer presuntas irregularidades.