El municipio de Quillacollo se prepara para un jueves de definiciones intensas. Hoy el Comité de Transporte se reunirá para abordar uno de los temas más sensibles para la economía familiar: el incremento de los pasajes. El encuentro no será sencillo, pues las posiciones de los sectores involucrados se encuentran en polos opuestos.
El sector del autotransporte, liderado por su ejecutivo Froilán Cadena, formalizó un estudio técnico que justifica un incremento significativo. Según los transportistas, el costo real de operación y mantenimiento, tras el impacto del retiro de la subvención a los carburantes, arroja una tarifa de 2,94 bolivianos.
Actualmente, el pasaje se mantiene en 2 bolivianos, pero los choferes argumentan que esta cifra ya no es sostenible.
En la otra acera, el Control Social y las juntas vecinales ya han adelantado su postura. El rechazo a cualquier incremento es contundente. Para los representantes vecinales, cualquier subida en el transporte genera un «efecto dominó» en el precio de los productos de la canasta básica, afectando a los sectores más vulnerables de Quillacollo.