Chile
Tan pronto asumió como jefe de Estado, José Antonio Kast tomó cartas en el asunto y, entre otras cosas, ordenó la construcción de barreras físicas en la frontera con Bolivia.
Esto, con el objetivo de disuadir de una vez por todas la migración irregular y, así, cumplir una de sus principales promesas electorales.
Ocurrió durante la tarde de este miércoles, después de que el flamante mandatario firmara los primeros seis decretos y, a continuación, anunciara proyectos de ley para dar forma a lo que él llamó un gobierno de emergencia.
En el acto, efectuado en las dependencias del Palacio de La Moneda, el otrora líder republicano nombró al exvicealmirante de la Armada, Alberto Soto, como comisionado de la macrozona norte.
Su misión, en dichas circunstancias, será coordinar la implementación del plan “Escudo Fronterizo” en las regiones del norte.
Y finalmente al comandante en jefe del Ejército, Pedro Varela, Kast le solicitó “colaboración activa en el aumento de funcionarios” y también en la “construcción de barreras físicas para detener el ingreso de la inmigración ilegal”.
La estrategia contempla cuatro ejes: protección fronteriza para erradicar pasos no habilitados, coordinación institucional entre ministerios, modernización tecnológica con cámaras térmicas y biometría, y el fortalecimiento de medidas de reconducción migratoria dentro del marco legal.
Además de la instrucción emitida al jefe militar, Kast determinó la delimitación geográfica del sector más vulnerable de la frontera con Bolivia para implementar una política nacional de cierre fronterizo.
“El objetivo es garantizar soberanía efectiva en la frontera y enfrentar el ingreso clandestino al país”, señala el plan gubernamental.
El gobierno chileno instruyó iniciar la implementación inmediata de estas medidas, con un plazo máximo de 90 días para la ejecución completa del Plan Escudo Fronterizo.
Agencias.