Bolivia
La selección boliviana de fútbol volvió al trabajo este viernes en Monterrey, pero lo hizo con un objetivo claro: recuperar fuerzas y energías. Tras la exigente victoria ante Surinam y la clasificación a la final del repechaje, el cuerpo técnico dispuso una jornada enfocada íntegramente en la regeneración física.
El plantel de la Verde cumplió con una rutina especial, dejando de lado las cargas intensas para priorizar la recuperación muscular. La intención fue que los jugadores puedan reponerse del desgaste acumulado y llegar en óptimas condiciones al próximo compromiso decisivo.
La planificación incluyó tres turnos de trabajo a lo largo del día. El primero se realizó durante la mañana, seguido de una segunda sesión por la tarde y una tercera en horas de la noche, todas orientadas a aliviar las cargas físicas.
Además, se programó una sesión regenerativa en el campo de juego entre las 18:00 y las 19:00, donde los futbolistas realizaron ejercicios suaves para soltar músculos y mejorar la movilidad.
El enfoque del cuerpo técnico es claro: bajar la intensidad tras el esfuerzo realizado y permitir que el plantel recupere frescura física. Este tipo de trabajos es fundamental en instancias decisivas, donde cada detalle puede marcar la diferencia.
La idea es que, una vez completada esta fase de recuperación, el equipo retome los entrenamientos con normalidad a partir de este sábado, ya con la mirada puesta en el duelo clave que se aproxima.
Bolivia enfrentará a Irak en un partido decisivo, donde buscará dar un paso más hacia el gran objetivo: clasificar a la Copa del Mundo. La ilusión está intacta y el grupo trabaja con convicción.
El encuentro está programado para el martes 31 de marzo a las 23:00 en el estadio BBVA de Monterrey, escenario donde la Verde intentará seguir haciendo historia.
El triunfo de Bolivia sobre Surinam (2-1) hizo vibrar a los bolivianos, además de miles de compatriotas que celebraron en todo el planeta. Bolivia acaricia el retorno a una Copa del Mundo.