Los alimentos ultraprocesados dañan la “fertilidad” en hombres y mujeres

Agencias

Papas fritas, pasteles, pizzas y bebidas azucaradas podrían estar impidiendo que innumerables parejas formen familias, la comida basura perjudica la fertilidad tanto en hombres como en mujeres, minando sus probabilidades de concebir un hijo.

Nuevas investigaciones arrojaron evidencias sobre un factor crítico, pero a menudo ignorado en las dificultades de concepción: el consumo habitual de alimentos ultraprocesados. Productos cotidianos como papas fritas, pizzas y bebidas azucaradas no solo afectan la salud general o el peso corporal, sino que parecen intervenir directamente en la capacidad biológica de hombres y mujeres para formar una familia. Según investigadores, la dieta basada en comida basura perjudica gravemente la fertilidad, minando las probabilidades de concebir un hijo y afectando incluso la salud del feto antes de nacer.

Uno de los estudios fue liderado por la Dra. Romy Gaillard, pediatra en el Erasmus University. Su equipo analizó datos de 831 mujeres y 651 parejas masculinas, evaluando sus hábitos alimenticios alrededor de la semana 12 de embarazo o antes de la concepción. Los resultados, publicados en la revista Human Reproduction, revelaron una correlación alarmante: los hombres que consumen grandes cantidades de alimentos ultraprocesados presentan un 63% más de riesgo de sufrir subfertilidad. Esto significa que estas parejas suelen tardar mucho más tiempo en lograr un embarazo exitoso. Además, el impacto se extiende al inicio de la gestación, ya que se observó un crecimiento embrionario más lento y un tamaño menor del embrión hacia la séptima semana en mujeres con dietas ricas en estos productos industriales.

Paralelamente, una investigación de la Universidad McMaster en Ontario, dirigida por la profesora Anthea Christoforou analizó a más de 2,500 mujeres. Sus hallazgos mostraron que una mayor ingesta de alimentos ultraprocesados se asocia con un 68% menos de probabilidades de fertilidad femenina. Christoforou señala que, aunque la sociedad es consciente de que estos alimentos contribuyen a la obesidad o a enfermedades del corazón, existe un desconocimiento generalizado sobre cómo afectan las vías hormonales, lo cual representa un problema de salud pública mucho mayor.

La razón detrás de este fenómeno va más allá del exceso de calorías o grasas saturadas. Los alimentos ultraprocesados se elaboran a partir de sustancias extraídas de alimentos integrales, como almidones y azúcares añadidos, y contienen una gran variedad de aditivos para hacerlos más sabrosos y duraderos. Sin embargo, la investigadora Angelina Baric explica que el procesamiento industrial y el envasado introducen químicos peligrosos como ftalatos, bisfenol A (BPA) y acrilamidas. Estos compuestos se filtran desde la maquinaria plástica o los envoltorios directamente a la comida. Se sabe que estas sustancias actúan como disruptores hormonales, alterando los procesos biológicos necesarios para la reproducción humana.