Los “Picapiedras” más de 30 años tallando y haciendo arte con un combo y cincel

Priscila Pinell

Son artesanos en piedra, tienen por herramientas un combo y un cincel, el sonido de las amoladoras les acompaña durante su jornada laboral, el polvo adorna sus rostros. Son conocidos como los talladores y eligieron uno de los materiales más duros para moldearlo y dejar fluir sus habilidades artísticas.

Ubicados a cuadra y media del Cementerio General de Cochabamba, en un terreno al aire libre diariamente cinco talladores en piedra dan forma a las rocas, que son trasformadas en lápidas, monumentos, morteros, batanes, masetas, cruces y en general lo que el cliente pida será moldeado por estos artesanos.

30 AÑOS EN EL OFICIO

Julio Nina trabaja en piedra hace 30 años, inició en el oficio gracias a su hermano Roberto Nina, empezó a tallar y nunca más dejó esta actividad que, fue y es hasta la actualidad el sustento de él y su familia. 

Julio contó a LA VOZ que continúan con el trabajo porque no quieren que el “oficio muera”, pues cada vez son menos personas que se dedican al tallado.

Explicó que una de las razones es que el redito económico con los años ha ido bajando y, más aún, con la llegada de la pandemia y el cierre del cementerio.

Sin embargo, pese a las dificultades, los más antiguos, enseñan el oficio a personas nuevas que quieren dedicarse a esta actividad. “Yo estoy casi 30 años, mi hermano inició y gracias a él hemos aprendido muchas cosas y hemos enseñado a las personas que están trabajando”, contó.

“NOS LLAMAN PICAPIEDRAS”

Los primeros talladores en piedra; o más conocidos como los “Picapiedras”, dijeron que llevaron beneficios al sector, pues al estar el cementerio a unos metros, los dolientes pueden encargar las lápidas para sus seres queridos sin necesidad de ir muy lejos.

Julio resaltó que realizan un trabajo fino y detallado, pues aseveró que; si bien, en otros sectores también iniciaron con este emprendimiento, no logran la calidad que fueron ganando con la experiencia de años.

“Nos llaman los ‘picapiedras’ y el cliente viene recomendado por otros clientes (…) Pasa que nuestro trabajo está garantizado, por ejemplo, si alguien ha comprado un batan va recomendar a sus conocidos que compren de acá”, expresó.

DE AYUDANTE A EMPRENDEDOR

Rolando Achacollo Cruz, trabaja hace 20 años tallando piedra empezó como ayudante y una vez que aprendió el oficio decidió independizarse. Actualmente elabora lápidas, bancas, chimeneas, escaleras, batanes entre otros.

Una cruz en piedra con unas flores talladas minuciosamente son la muestra de la habilidad que tiene Rolando para moldear la piedra; sin embargo, señaló que no quisiera que sus hijos se dediquen a esta actividad, pues aseveró que es un trabajo “muy duro”.

En el pasado el trabajo que realizaban era más complicado, puesto que actualmente se ayudan con las amoladoras que les permiten hacer los cortes grandes; no obstante, el tallado se lo hace como en el pasado utilizando un combo y cincel. “Con la amoladora se hace que el trabajo sea más rápido, pero es una inversión porque solo el disco diamantado corta la piedra”, dijo.

Su jornada inicia a las 6.00 y se extiende hasta las 18.00, trabajan de lunes a sábado hasta mediodía. Rolando contó que cuando tiene mucho trabajo sus hijos lo ayudan, pero con el inicio de las clases tiene que arreglárselas solo.

TALLAR LA PIEDRA PARA SOBREVIVIR

Julio Nina, tallador de piedra hace 30 años, señaló que, pese a que tenía el sueño de que su emprendimiento crezca e incluso tener un taller que exporte sus artesanías, no puede lograrlo, porque la economía no le permite tener un remanente que pueda ser invertido.

“Si yo fuera como empresario esto ya se habría levantado, pero nos han conminado a que no tengamos más beneficio que mantenernos, esto podría industrializarse”, sostuvo.

Lamentó que pese a que son varias personas que se dedican al tallado de la piedra en el lugar, hasta el momento no cuentan con una cantera propia, por lo cual, deben hacer pedido o ir a buscar las rocas y esto representa un gasto más.

“Con esta actividad sacamos lo justo, no podemos hacernos ricos, vivimos para el día y hay temporadas en las que no hay trabajo, los últimos años han sido duros y con el coronavirus, más aún”, señaló.