Luis Santa Cruz  se “proclama” nuevo alcalde de Quillacollo

El doctor Luis Santa Cruz brindó una conferencia de prensa en el Salón de Eventos Hilary, donde informó que, según los datos preliminares con los que cuenta su equipo, se perfila como el candidato con ventaja parcial en la contienda por la alcaldía del municipio de Quillacollo. Asimismo, aclaró que aún no se cuenta con el 100% de los cómputos oficiales y que se mantendrá a la espera de los resultados finales.

El candidato del Frente Revolucionario de Izquierda (FRI), el abogado Luis Santa Cruz Torrico llegó, la noche del domingo, hasta la puerta del santuario de la Virgen de UrKupiña para agradecer por su virtual victoria como alcalde de Quillacollo.

El Tribunal Supremo Electoral todavía no oficializó los resultados de las elecciones subnacionales de este domingo, sin embargo, según las actas escrutadas, Luis Santa Cruz se encontraría en primer lugar, seguido por Óscar Claros de la agrupación Libre. Santa Cruz, publicó en sus redes Sociales: ¡Ganamos!, Gracias Quillacollo… esto no es solo una victoria, es el inicio de una nueva historia.

El abogado Luis Santa Cruz Torrico, candidato a la Alcaldía de Quillacollo por el Frente Revolucionario de Izquierda (FRI), se perfila con una ventaja extraoficial en la contienda municipal, en una elección marcada por alta fragmentación y por denuncias previas de “guerra sucia” en su contra.

La candidatura de Santa Cruz ya figuraba entre las más visibles de la carrera electoral en Quillacollo, uno de los municipios más disputados de Cochabamba.

De acuerdo con el reporte político difundido tras la jornada, Santa Cruz aparece por delante de otros postulantes como Charles Becerra, Eduardo Mérida, Héctor Cartagena Óscar Claros, Marcos Cabrera, entre otros. Hasta el momento, ese escenario debe leerse como una tendencia extraoficial y no como resultado oficial consolidado, pero ya instala una señal política clara: una parte importante del electorado quillacolleño habría optado por un mensaje de cambio, renovación institucional y reencauzamiento del municipio.

LA RENOVACIÓN MARCA EL NUEVO ESCENARIO POLÍTICO

La eventual victoria de Santa Cruz es interpretada por sus seguidores y por sectores vecinales como una expresión del cansancio ciudadano frente al estancamiento municipal y a los problemas estructurales que arrastra Quillacollo desde hace años.

Entre las demandas más urgentes que la población espera ver atendidas figuran el agua potable, el alcantarillado, los desagües pluviales y una agenda de obras de verdadero impacto para devolver dinamismo al municipio. La agenda pública local ya venía mostrando esas prioridades, junto con la expectativa por una gestión más transparente y orientada a servicios básicos. 

En esa línea, el presidente de la Federación de Juntas Vecinales de Quillacollo, José Terán, afirmó que la ciudad votó por una renovación municipal y por cambios estructurales urgentes. Para distintos actores sociales, la nueva etapa que podría abrirse exige un plan agresivo para recuperar el desarrollo estancado, restablecer la confianza en la gestión pública y devolver esperanza a una población que durante años ha esperado respuestas más firmes y sostenidas.

TRANSFORMAR LA VICTORIA EN GESTIÓN

Si la tendencia se confirma, la nueva autoridad tendrá por delante una agenda pesada y decisiva: encarar proyectos como un hospital de tercer nivel, un nuevo edificio municipal, una profunda reestructuración administrativa, la ampliación y renovación de servicios básicos y una mejor organización de la festividad de Urkupiña, incluida la continuidad de las gestiones para su declaratoria como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad ante la UNESCO. A ello se suman desafíos en infraestructura vial, pavimento, pasos a desnivel, deporte, educación y cultura, temas que también forman parte de las expectativas municipales más repetidas.

El dato político de fondo es que Santa Cruz llega a este momento luego de denunciar ataques y campañas de desprestigio durante la recta final de la contienda, en un contexto de fuerte polarización local. Por eso, su ventaja extraoficial también es leída por su entorno como una señal de que el voto ciudadano no se dejó arrastrar por el ruido de la confrontación y prefirió apostar por una alternativa de renovación.

Mientras se aguardan los datos oficiales, en Quillacollo ya se instala una certeza política: la ciudadanía ha enviado un mensaje de exigencia, cambio y resultados. La expectativa ahora no está solo en quién gane formalmente la silla edil, sino en si la próxima gestión será capaz de responder, por fin, a las demandas históricas de un municipio que quiere dejar atrás el retraso y volver a creer en su propio futuro.