La noche del pasado martes 3 de marzo, el municipio de Sacaba fue el escenario de una tragedia al interior de la vivienda de una humilde familia.
David Mollo Berrios, el padre de familia llegó a su vivienda y encontró a su esposa y sus cinco hijos sin vida. La mujer los habría envenenado y posteriormente se quitó la vida ahorcándose.
El macabro múltiple infanticidio seguido de suicidio se registró aproximadamente a las 20:00 de la noche del pasado martes en la zona de Inca Rancho del municipio de Sacaba.
La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) informó que una mujer de 31 años y sus cinco hijos fueron hallados sin vida en una vivienda donde vivían en calidad de inquilinos.
De acuerdo con el informe policial y los resultados iniciales de las autopsias, los cinco niños, de 9, 7, 5, 2 años y 3 meses, murieron por la misma causa tras ingerir una sustancia química que todavía no fue identificada.
El coronel Rolando Vera, director departamental de la Felcc, explicó que en el lugar se colectó una muestra de un preparado casero conocido como tojorí, el cual aparentemente la mujer habría dado de cenar a los niños.
Los efectivos policiales llegaron tras ser alertados por el mismo progenitor, quien descolgó a su esposa para ponerla en una cama y posteriormente salió a pedir ayuda a los vecinos. Cuando regresó a la vivienda ingresó al otro cuarto donde sus 5 hijos se encontraban en sus camas ya sin signos vitales.
Tras el hecho, personal de Homicidios de la FELCC realizaron el levantamiento legal de los 6 cuerpos. Mientras el progenitor fue llevados a dependencias policiales con fines investigativos, sin embargo horas después fue puesto en libertad, al no encontrar ninguna prueba que lo incrimine.
La familia vivía en una vivienda alquilada, la madre no trabajaba y se dedicaba al cuidado de sus 5 hijos, mientras el padre trabajaba en el rubro metalmecánico para poder llevar el sustento a su familia.
Se conoció que la familia debía aproximadamente 4 meses de alquiler, además de atravesar por una situación económica bastante complicada, según explicó también el progenitor. Desde la Fiscalía sospechan que ésta deuda pudo haber sido una de las causas que llevaron al límite a la madre y la obligó a tomar la fatal decisión.
Los 6 cuerpos fueron trasladados hasta dependencias del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) donde la autopsia de ley realizada a los cuerpos confirmaron que los cinco menores de edad fallecieron por insuficiencia respiratoria aguda, edema agudo de pulmón e intoxicación por sustancia, lo que confirma que fueron envenenados.
En cuanto a la madre, la autopsia determinó como causa de muerte anoxia anóxica, compresión cervical extrínseca y asfixia mecánica por ahorcamiento, evidenciándose un surco ascendente en el cuello compatible con suspensión. Con éstos resultados, la Fiscalía confirmó que se trató de un caso de múltiple infanticidio seguido de suicidio.
Familiares, vecinos y pobladores de Sacaba se dieron cita en la sede sindical de la OTB de Inca Rancho donde velaron los cuerpos, en medio de llanto, dolor e impotencia por una tragedia que enlutó a todo un departamento.