Muy cerca de la gloria: hoy Bolivia se juega su destino mundialista

Bolivia

La selección boliviana está a menos de 10 horas de disputar uno de los partidos más importantes en los últimos 30 años. En el duelo ante Surinam, la Verde se jugará una posible clasificación al Mundial 2026.

El combinado nacional lleva más de una semana de trabajo en la ciudad de Monterrey, adaptándose a la capital de Nuevo León para afrontar el compromiso ante el representante de Concacaf en la semifinal por el pase a la definición contra Irak.

Bolivia volverá a disputar por segunda vez en su historia un repechaje para tratar de clasificar a la Copa del Mundo, ya que el único antecedente que registra la Verde terminó en una dura caída ante Hungría por 9-2 en el global (dos derrotas en 1977).

Esta vez la Verde está más cerca que nunca, con la chance intacta de lograr el pase a una definición ante Irak. Para ello, el combinado nacional debe vencer a Surinam y luego soñar con el boleto a la Copa del Mundo.

ÚLTIMA PRÁCTICA

La Verde cerró sus prácticas este miércoles en el Gigante de Acero de Monterrey, con miras al partido de repechaje ante Surinam.

Villegas afinará su estrategia de juego con un equipo que se conoce bien dentro del terreno de juego y que contará con pocas modificaciones en relación a los que jugaron en las eliminatorias.

La alineación probable sería con Lampe en el arco, Haquín, Morales, Roberto Carlos Fernández y Diego Medina en la defensa; Villamil, Héctor Cuéllar, Ramiro Vaca, Miguelito y Fernando Nava en el medio; y Pablo Godoy arriba.

La selección boliviana no jugará en silencio. Miles de compatriotas estarán presentes en el estadio apoyando a la selección.

EL CAMINO DE LA VERDE

La Verde construyó un camino lleno de sacrificio para alcanzar el repechaje rumbo al Mundial. El inicio de las Eliminatorias fue duro, con una goleada sufrida ante Brasil que golpeó la ilusión, seguida por derrotas frente a Argentina y Ecuador que hicieron pensar que todo volvía a ser cuesta arriba.

La inestabilidad marcó gran parte del proceso. La salida de técnicos y los resultados adversos en amistosos y competiciones oficiales reflejaban un equipo sin rumbo claro.

El cambio llegó con la apuesta por un proceso liderado por Óscar Villegas. Bajo su conducción, Bolivia encontró identidad y fortaleza, especialmente en la altura de El Alto, donde se hizo fuerte e inició una racha positiva que devolvió la confianza al plantel y a la hinchada.

Los resultados comenzaron a acompañar. La Verde logró triunfos importantes, como la victoria en Chile y un partido épico ante Colombia. Esos momentos permitieron que el equipo se metiera en la pelea por la clasificación, alimentando una ilusión que parecía lejana meses atrás.

Pese a algunos tropiezos como empates en casa y partidos donde faltó eficacia, Bolivia nunca dejó de creer. Llegó a las últimas fechas dependiendo de sí misma y respondió con carácter en el momento decisivo.

La victoria ante Brasil, sumada a otros resultados favorables, permitió a la Verde asegurar el repechaje. Así, tras un camino lleno de obstáculos, Bolivia demuestra que la perseverancia tiene recompensa. La Verde está a un paso del Mundial, con una historia que refleja que, aunque nada es fácil, siempre hay razones para creer.