Nutrientes y vitaminas que necesitas después de los 40

Las vitaminas son sustancias inorgánicas que podemos encontrar en distintos alimentos y que son necesarias para un correcto desarrollo y funcionamiento del cuerpo. Después de los 40, vigilar la cantidad de vitaminas, minerales y nutrientes  que obtenemos se vuelve fundamental.

La vitamina B12

La deficiencia de vitamina B12 es uno de los factores que conllevan a la anemia megaloblástica.

La vitamina B12 se encuentra de forma natural en los alimentos de origen animal, como el hígado vacuno, la carne de ave, el pescado, los huevos, los productos lácteos, los cereales y las levaduras nutricionales. Sin embargo, después de los 40 años la disminución del ácido clorhídrico del estómago ocasiona problemas para absorberla. Por ello, muchos adultos mayores deben consumirla a través de alimentos fortificados o suplementos dietéticos.

Calcio

El calcio es un mineral esencial que está presente en alimentos como la leche, el queso y otros derivados lácteos. Sin embargo, estos productos no son los mejores para obtener este mineral. Por ello, debemos intentar optar por alimentos más naturales, como: sardinas, boquerón, col, brócoli, nabos, semillas de soja o las almendras.

Aunque los huesos absorben la mayor parte del calcio que necesitan antes de los 30 años, después de los 40 se comienza a perder calcio lentamente. Por eso, para prevenir la osteoporosis y otras enfermedades en los huesos es necesario vigilar el consumo de calcio. 

Vitamina D

La vitamina D es clave para el desarrollo óseo y el mantenimiento de la buena salud de los huesos. La vitamina D se obtiene fácilmente al exponerse a la luz solar y al consumir huevo y leche. Esta vitamina es esencial para la absorción de calcio en el cuerpo, por lo que también tiene un papel importante para el desarrollo del esqueleto.

Una mala absorción de la misma puede generar diabetes, esclerosis múltiple, enfermedades cardiovasculares y enfermedades crónicas.

Potasio

El potasio es un mineral esencial para algunas funciones básicas a nivel del músculo y del sistema nervioso.  Para asegurarte de tener la ingesta necesaria de potasio es preciso llevar una dieta variada que incluya frutos secos, café, cacao y vegetales de hoja verde.

Sin embargo, ten en cuenta que un exceso de potasio en el cuerpo puede generar complicaciones en el corazón y en el sistema gastrointestinal. Por ello, si vas a tomar un suplemento de potasio, primero consulta a tu médico.

Magnesio

El magnesio es un mineral esencial y tiene como función primordial regular la presión arterial. También tiene una gran importancia en la producción de energía y en la absorción del calcio, así como en otras reacciones metabólicas esenciales.

Debido a que el magnesio es parte de la clorofila, lo encontrarás  en las verduras de hojas verdes, en los granos no refinados, en legumbres como la soja o los frijoles y en las nueces. Después de los 40 años es necesario vigilar con mayor precaución la ingesta de este mineral.

Omega 3

Si bien los ácidos grasos omega 3 no son vitaminas ni tampoco minerales, es importante agregarlas a la lista, ya que son esenciales para tu salud después de los 40.

Consumir este nutriente después de los 40 te ayuda a controlar la presión arterial y el colesterol malo (LDL), dos problemas muy comunes en esta etapa.

Los omegas también tienen un papel clave en el mantenimiento de la memoria y la función cerebral general.