El sociólogo, magíster en Ciencias Políticas y exalcalde Gonzalo Terceros analizó el escenario electoral que dibuja la más reciente encuesta y afirmó que el liderazgo de Manfred Reyes Villa en Cochabamba responde a una “construcción política sostenida en el tiempo”.
Según Terceros, la posición expectante de Reyes Villa no es casual: obedece a su imagen pública, a la gestión desarrollada y a una estructura consolidada que combina aparato municipal, redes vecinales y dirigenciales construidas a lo largo de los años. “Hay una maquinaria política que funciona y que se activa en momentos electorales”, sostuvo.
El exalcalde recordó que previamente había anticipado que Leonardo Loza podría ubicarse en primer lugar en la preferencia electoral departamental, atribuyendo ese respaldo al “voto duro” del MAS y a la histórica fortaleza del masismo en Cochabamba, particularmente en áreas rurales.
Terceros fue categórico al advertir sobre un posible escenario de fragmentación política: “Si Leonardo Loza es gobernador y Reyes Villa es alcalde, va a ser lo peor para Cochabamba”. A su juicio, la falta de alineación entre niveles de gobierno generaría dificultades institucionales. Recordó que el departamento ya vivió etapas de escasa coordinación cuando autoridades municipales, departamentales y nacionales respondían a fuerzas políticas distintas.
Cochabamba podría tener un gobernador masista, un alcalde identificado con la derecha y un presidente, Rodrigo Paz, de centro, cuyo candidato Ramón Daza no figura entre los favoritos. Para Terceros, esa no alineación política podría traducirse en trabas administrativas y conflictos de gestión.
No obstante, el analista llamó a la cautela. Subrayó que la encuesta es “una fotografía del momento” y que los datos pueden variar considerablemente. Destacó que el porcentaje de indecisos es elevado y que apenas el 33% de los encuestados declaró tener un voto definido. “Muchos respondieron presionados por la encuesta y no por una decisión consolidada”, explicó.
En ese contexto, concluyó que aún es prematuro proyectar con certeza el desenlace electoral, ya que el comportamiento del electorado podría modificarse en las próximas semanas.