Bolivia
El sector de sonido en Bolivia le cierra las puertas a Los Turromantikos.
El panorama para la reconocida agrupación de cumbia, perteneciente a la firma Ibisa Producciones, se torna crítico. En las últimas horas, la empresa de sonido «Studio 54» ha formalizado un veto contra el grupo, una medida drástica que ha escalado hasta instancias judiciales y que cuenta con el respaldo unánime del gremio de amplificación en el país.
Según el comunicado oficial emitido por Studio 54, la decisión de romper relaciones laborales no es arbitraria, sino el resultado de incidentes violentos ocurridos durante presentaciones recientes. El personal técnico de la empresa habría sido víctima de agresiones físicas, insultos verbales y actos de discriminación racial y odio por parte de los músicos.
«Esta determinación se adopta a raíz de hechos donde nuestro personal fue objeto de conductas inaceptables que vulneran la dignidad y el correcto ejercicio profesional», señala el documento. Los reportes indican que los roces entre los integrantes del grupo y los técnicos de sonido han sido constantes, llegando a un punto de quiebre en un show en vivo donde la violencia física obligó a la intervención de las autoridades.
Lo que comenzó como una disputa con una empresa se ha transformado en un boicot generalizado. La Asociación de Empresas de Sonidos de La Paz y sus filiales a nivel nacional han emitido un voto resolutivo en apoyo a Studio 54.
El gremio ha advertido a pasantes, organizadores de eventos sociales y al público en general que ninguna de las empresas asociadas brindará soporte de audio, iluminación o logística técnica en los eventos donde se presente la agrupación. Esta postura conjunta busca establecer un precedente sobre la seguridad laboral: «La integridad de nuestro equipo humano es una prioridad absoluta. No toleraremos acciones que vulneren un entorno laboral seguro», recalcaron.
PIDEN DISCULPAS
Ante la presión y el riesgo de no poder cumplir con su apretada agenda de presentaciones, los integrantes del grupo difundieron publicaciones ofreciendo disculpas públicas al personal afectado. Sin embargo, para muchos en el sector técnico, estas disculpas llegan tarde y no borran la gravedad de los actos de discriminación denunciados.
El caso ya se encuentra en manos de la justicia, y mientras se resuelven las responsabilidades legales, el grupo enfrenta un desafío logístico sin precedentes: encontrar empresas de sonido dispuestas a trabajar con ellos en un clima de alta tensión y rechazo gremial.
Al ser un grupo con una alta demanda, la falta de soporte técnico podría comprometer la calidad de sus próximas presentaciones.