La ciudad de Cochabamba vive horas de profundo dolor tras la llegada de los restos del suboficial mayor Jaime Luis Morales Huanca, integrante de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) y miembro de la tripulación del avión Hércules C-130 que se accidentó el viernes en El Alto, tragedia que dejó 22 fallecidos.
El cuerpo fue trasladado desde la base aérea militar de la zona sur hasta el salón velatorio Esperanza, en Colcapirhua, donde familiares, amigos y camaradas lo despiden en medio de consternación y recogimiento.
Morales Huanca deja en la orfandad a dos hijos menores y a su esposa. Era el principal sustento de su hogar y es recordado por sus compañeros como un hombre de vocación, disciplina y profundo compromiso con el país.
En las puertas de la funeraria se concentraron efectivos de la FAB, vecinos y allegados para rendirle homenaje y acompañar a la familia en este momento de dolor. Sus seres queridos pidieron respeto durante el velorio.
Las investigaciones sobre las causas del accidente continúan, mientras la comunidad y la institución militar recuerdan a Morales Huanca como un ejemplo de entrega y servicio al país.
Su partida ha dejado un vacío profundo en su familia, en sus compañeros de la Fuerza Aérea y en la comunidad de Cochabamba, que se une al dolor nacional por la tragedia del Hércules.
La misa de cuerpo presente se realizará este lunes a las 11:00, y posteriormente será enterrado a las 13:00 en el Parque de la Concordia, donde se le rendirán honores militares en reconocimiento a su servicio.
Mientras continúan las investigaciones sobre las causas del accidente, Cochabamba se une al duelo nacional por la tragedia del Hércules y despide a uno de sus hijos con lágrimas y gratitud. Que descanse en paz. Fuerza a su familia.