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Después de una semana de que se escuchara la palabra remontada en centenar de ocasiones en Manchester, al City le duró la esperanza veinte minutos. Lo que tardó Bernardo Silva en inmolar a su equipo tapando con el brazo un disparo de Vinícius Júnior en la línea de gol. Expulsado, penal para el Real Madrid convertido por el brasileño y clasificación a cuartos de final con mucho menos sufrimiento del esperado (1-2).
Mientras el Madrid saboreaba los cuartos y otro triunfo en el Etihad, Pep Guardiola perdía los papeles después de ver cómo todo su plan se desmoronaba con apenas veinte minutos en el marcador. Bernardo acababa de sufrir la primera expulsión de su carrera deportiva, concedió un penalti al Real Madrid, que esta vez Vinícius no falló, y obligó a su equipo a una quimera, remontar cuatro goles en contra con un jugador menos.
El City hizo méritos para cumplir con el cliché de que las remontadas comienzan con un gol tempranero. Después de un fallo de Fede Valverde delante de Gianluigi Donnarumma en el primer minuto, el City dispuso de tres ocasiones en cinco minutos para adelantarse: un disparo de Rayan Cherki al cuerpo de Courtois, una parada del belga a Rodrigo Hernández y un remate de Reijnders que tapó la defensa.
Un penal por mano de Bernardo Silva tras un disparo de Vinícius, en el minuto 17, supuso la roja directa al portugués y el gol desde los once metros del brasileño, que dejaba la eliminatoria casi sentenciada tras el 3-0 en la ida.
Con un hombre menos, los ‘Citizens’ salvaron el honor con un gol del noruego Erling Haaland (41’), pero otro gol de Vinícius en el último suspiro del partido dio una nueva victoria al conjunto blanco, al que regresó tras una lesión Kylian Mbappé.
Esta eliminatoria puede cambiar el rumbo de Champions. Con este resultado, el City perdió la Premier y ahora se queda fuera de la Champions. Con la Copa de la Liga y la FA Cup como únicos alicientes, Guardiola se asoma a una segunda temporada en blanco. Quizás su última en el City.