En la avenida Blanco Galindo, donde se realizaron cambios de tuberías, el deterioro de la vía y la falta de conclusión de las obras generaron hundimientos, acumulación de agua y dificultades en la circulación. La situación derivó incluso en accidentes de tránsito y daños a varios vehículos, algunos de los cuales quedaron varados.
Entre los kilómetros 10 y 11 de la avenida Blanco Galindo, el tránsito se volvió intransitable debido a la gran cantidad de agua y a que los trabajos no fueron recarpeteados ni señalizados adecuadamente, provocando caos en vías cercanas.
En el kilómetro 10,5 se registraron los mayores problemas, con vehículos parcialmente cubiertos por el agua y vecinos alarmados por la magnitud de la inundación. En algunos puntos, como inmediaciones del parque del PIL, el agua llegó a formar verdaderos ríos, obligando a peatones a circular con los zapatos en la mano.
Asimismo, se reportó el ingreso de agua a varias viviendas en la zona de la avenida Capitán Víctor Ustariz, mientras la circulación vehicular continúa siendo complicada y se realiza con extrema precaución.