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Las vitaminas tienen un papel esencial en el buen funcionamiento de nuestro organismo, ya que son indispensables para numerosas funciones, entre ellas impulsar la transformación de los nutrientes y la producción de energía, reforzar el sistema inmunitario y contribuir a mantener órganos y tejidos en perfecto estado gracias a que facilitan la regeneración celular y la formación de tejidos. Los niveles bajos de algunas vitaminas pueden dar lugar a cansancio, caída del cabello, sequedad de la piel, dificultad para concentrarse y debilidad del sistema inmunitario.
VITAMINAS INDISPENSABLES
VITAMINA D
La vitamina D es única, ya que el cuerpo puede sintetizarla por sí mismo al exponerse a la luz solar. Desempeña un papel esencial en la absorción del calcio y el fósforo, lo que la convierte en una pieza muy importante para la salud de los huesos y dientes.
VITAMINA C
Entre todas las vitaminas, la vitamina C juega un papel destacado por su acción protectora, ya que actúa como un potente antioxidante que combate los radicales libres, refuerza las defensas y participa en la formación del colágeno, una proteína esencial para la piel, los vasos sanguíneos y las articulaciones.
VITAMINA B12
Esta vitamina es necesaria para la formación de glóbulos rojos, la síntesis del ADN y el correcto funcionamiento del sistema nervioso. Sin ella, el cuerpo no puede producir energía de forma eficiente, ni mantener la actividad celular de una forma adecuada.
COMPLEJO B
Las vitaminas del complejo B son un conjunto de micronutrientes interdependientes que intervienen en múltiples procesos metabólicos. Su función es facilitar la transformación de los alimentos en energía, mantener el equilibrio del sistema nervioso y favorecer la regeneración celular. Estas son las vitaminas del grupo B más importantes:
– B1 (tiamina): ayuda al metabolismo de los carbohidratos y al funcionamiento neuromuscular.
– B2 (riboflavina): protege los tejidos y contribuye a la producción de energía.
– B3 (niacina): favorece la circulación y la salud de la piel.
– B6 (piridoxina): interviene en la síntesis de neurotransmisores e influye en el estado de ánimo.
– B9 (ácido fólico): esencial en el embarazo para prevenir malformaciones en el feto.
VITAMINA E
La vitamina E es uno de los antioxidantes más potentes del organismo. Protege las membranas celulares del daño oxidativo, contribuye a mantener la piel elástica y saludable, y refuerza la respuesta inmunitaria. Además, su función va más allá de la estética, ya que también protege al sistema cardiovascular y a los tejidos frente al desgaste natural del paso del tiempo.
VITAMINA A
La vitamina A interviene en la función celular, la visión, la salud de la piel y las mucosas, y juega un papel fundamental en el buen funcionamiento del sistema inmunitario, ayudando al cuerpo a combatir infecciones.
VITAMINA K
La vitamina K permite una coagulación normal de la sangre y participa en el metabolismo del calcio. Además, contribuye a la salud ósea al favorecer la fijación del calcio en el esqueleto. Podemos encontrar esta vitamina en verduras de hoja verde, como acelgas, espinacas o brócoli, así como en aceites vegetales.