Argentina
La madrugada de este miércoles, la ciudad de Santiago del Estero, fue escenario de un episodio de violencia de género que conmocionó a los vecinos. Un hombre de 45 años irrumpió en la vivienda de su expareja con una determinación fatal: asesinarla y luego quitarse la vida. El ataque, cargado de una violencia extrema, incluyó el uso de armas blancas y sustancias corrosivas.
Todo comenzó en el domicilio de la víctima, según su escalofriante relato el agresor llegó al lugar fuera de sí. Armado con un cuchillo, intentó apuñalarla en repetidas ocasiones mientras profería amenazas de muerte que helaban la sangre: “Yo te voy a matar y luego me voy a matar yo. Nadie va a salir vivo de aquí”, gritaba el atacante en medio de un violento forcejeo. En un descuido del agresor, la víctima logró escapar de la vivienda y pedir auxilio a emergencias. Minutos después, efectivos de la Comisaría se desplazaron al lugar. Sin embargo, la llegada de la policía no detuvo al sujeto, la situación escaló a un nivel de dramatismo impensado. Al verse acorralado, el hombre se atrincheró dentro de la propiedad y tomó una botella que contenía ácido, rociándose el líquido sobre su propio cuerpo frente a la mirada de los uniformados.
No conforme con las quemaduras químicas, el sujeto tomó un cable de electricidad y amenazó con electrocutarse si los agentes intentaban ingresar por la fuerza. Tras varias horas de una tensa negociación liderada por especialistas, el agresor finalmente se entregó y fue detenido. Debido a las lesiones autoinfligidas, fue trasladado de urgencia al hospital bajo custodia policial.
La investigación quedó en manos de la Fiscalía y se ordenó el secuestro de los elementos utilizados en el ataque. Se espera que en las próximas horas se formalice la imputación en contra del detenido, la cual incluiría el delito de homicidio en grado de tentativa calificado por el vínculo y violencia de género. La víctima recibe asistencia psicológica tras la traumática experiencia vivida.