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La justicia internacional ha puesto sus ojos sobre una presunta estrategia de manipulación financiera de escala global que involucra las tecnologías más avanzadas de inteligencia artificial. La Fiscalía de París anunció este sábado una alerta formal enviada a las autoridades de los Estados Unidos ante la sospecha de que el magnate Elon Musk habría fomentado deliberadamente la creación y difusión de videos sexuales generados con IA en la red social X. Según el organismo, esta acción sería una herramienta calculada para incrementar de forma artificial el valor de mercado de la compañía. El trasfondo de esta maniobra reside en la ingeniería financiera de las empresas del titular de Tesla, con el objetivo de mejorar la posición económica de la firma antes de un hito corporativo fundamental como lo es la salida a bolsa de la nueva entidad que surgirá tras la fusión entre Space X y X AI.
La controversia se centra específicamente en el chatbot de IA desarrollado por la empresa de Musk. La Fiscalía detalló que la polémica suscitada por los contenidos sexuales explícito generados por Grok podría haber sido provocada deliberadamente. Esta hipótesis plantea que el escándalo fue una táctica para elevar el valor de X y X AI en un momento de definiciones operativas críticas. Desde el año pasado, las autoridades francesas investigan a la red social por acusaciones de que su algoritmo fue utilizado para interferir en la política local, pero la causa se ha ampliado para incluir una pesquisa sobre la difusión de negacionismo del Holocausto y la producción de videos falsos de contenido sexual producidos por el chatbot.
En febrero, la justicia citó a Musk a una entrevista y registró las oficinas de la compañía, un procedimiento que el multimillonario calificó como un ataque político. Al mismo tiempo, el Reino Unido y la Unión Europea mantienen abiertas sus propias investigaciones sobre la creación de este tipo de contenidos que involucran de manera ilegal a mujeres y menores de edad.